The New York Times arremete contra Sheinbaum por "no enfrentar al crimen organizado en México"

El tema continúa en el centro del debate público y de la relación bilateral entre México y Estados Unidos

Por: Brayam Chávez

Un análisis publicado por el diario estadounidense The New York Times volvió a colocar a México en el centro del debate internacional sobre seguridad. El texto plantea que la estrategia del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta límites estructurales derivados de la relación entre actores políticos locales y grupos del crimen organizado.

El artículo no se presenta como una investigación judicial ni como una acusación formal, sino como una lectura interpretativa del contexto político y de seguridad en el país. Aun así, sus señalamientos han generado eco debido al momento político y a las tensiones con Estados Unidos.

UN ENFOQUE DISTINTO AL DISCURSO DE TRUMP

El análisis del New York Times surge en contraste con las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha afirmado en repetidas ocasiones que los cárteles ejercen control sobre amplias zonas de México y que el gobierno mexicano evita confrontarlos.

El diario plantea una lectura diferente. Según el texto, el problema no radica únicamente en la falta de operativos o en la violencia criminal, sino en la forma en que los grupos delictivos se han integrado, en algunas regiones, a dinámicas políticas e institucionales locales.

CRIMEN ORGANIZADO Y POLÍTICA LOCAL

De acuerdo con el análisis, en diversos municipios y estados del país el crimen organizado no opera como un actor externo al Estado, sino como parte de estructuras de poder local. Esta situación, señala el diario, convierte el combate al narcotráfico en un desafío que va más allá de acciones militares o policiacas.

El texto menciona factores como vínculos políticos en gobiernos municipales y estatales, redes administrativas locales, dinámicas electorales y relaciones informales entre autoridades y actores delictivos. Estas condiciones, según el diario, hacen más compleja cualquier confrontación directa contra los cárteles.

El New York Times también menciona que el partido en el gobierno, Morena, concentra diversos casos de figuras públicas que han enfrentado señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado, basados en reportes periodísticos y antecedentes públicos.

El análisis subraya que no se trata de sentencias judiciales ni de imputaciones formales en todos los casos, pero sostiene que estos señalamientos influyen en la toma de decisiones en materia de seguridad, ya que una ofensiva frontal podría afectar estructuras de poder locales ligadas a actores políticos.

EL MARGEN DE MANIOBRA DE CLAUDIA SHEINBAUM

Según el diario, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un escenario político más fragmentado que el de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. El análisis sostiene que la mandataria no cuenta con el mismo nivel de control sobre las distintas corrientes internas de su coalición, lo que podría generar resistencias ante investigaciones o acciones que impacten a liderazgos locales.

Desde esta perspectiva, una estrategia más agresiva contra el crimen organizado podría derivar en tensiones internas dentro del propio partido gobernante.

EL FACTOR ELECTORAL EN LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD

El calendario electoral también aparece como un elemento clave en el análisis. De acuerdo con el New York Times, las elecciones intermedias generan cautela dentro del partido en el poder, ya que una confrontación directa con redes políticas locales podría debilitar estructuras electorales en ciertas regiones.

El texto plantea que, en algunos territorios, la seguridad, la gobernabilidad y la competencia política están estrechamente vinculadas, lo que condiciona el alcance de las acciones contra el crimen organizado.

UNA ACLARACIÓN NECESARIA

El propio contexto del análisis subraya que se trata de una interpretación periodística internacional. No es una investigación judicial ni representa una postura oficial del gobierno mexicano. Las menciones sobre presuntos vínculos entre política y crimen no constituyen resoluciones legales ni acusaciones formales en todos los casos.

Esta distinción es clave para evitar interpretaciones erróneas sobre responsabilidades legales o decisiones institucionales.

EL DEBATE SIGUE ABIERTO

El New York Times concluye que la discusión sobre la seguridad en México no puede limitarse al uso de la fuerza. Según el análisis, el problema involucra la relación entre crimen y política local, la gobernabilidad en municipios y estados, el impacto electoral de las decisiones de seguridad y las tensiones internas en los partidos.

Mientras tanto, las autoridades mexicanas han defendido su estrategia, señalando que se basa en coordinación institucional, inteligencia y programas sociales, además de rechazar cualquier intervención militar extranjera y reiterar el respeto a la soberanía nacional.