Detectar esta enfermedad antes de que los síntomas se hagan evidentes siguen siendo uno de los mayores retos de la medicina moderna
Por: Jhoanna Ontiveros Peraza
El Alzheimeres una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes entre los adultos mayores y uno de los principales retos para los sistemas de salud en el mundo. Detectarlo antes de que los síntomas se hagan evidentes siguen siendo uno de los mayores retos de la medicina moderna.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), este padecimiento concentra entre el 60 y 70 por ciento de los casos de demencia a nivel global, lo que da cuenta de su profundo impacto social, económico y familiar.
Aunque se trata de una enfermedad asociada principalmente al deterioro de la memoria y otras funciones cognitivas, la ciencia ha comenzado a mirar más allá del cerebro en busca de señales tempranas que permitan anticipar su diagnóstico y mejorar la atención de los pacientes.
¿QUÉ ES EL ALZHEIMER?
Se trata de un trastorno cerebral progresivo e irreversible que afecta la memoria, el pensamiento y diversas funciones cognitivas. Conforme avanza, las personas que lo padecen pierden la capacidad de realizar actividades básicas, lo que incrementa su dependencia y transforma por completo su dinámica cotidiana y la de su entorno cercano.
Uno de los mayores desafíos del Alzheimer es que sus primeras manifestaciones suelen aparecer de forma lenta y casi imperceptible. Esta evolución silenciosa complica su detección temprana, por lo que la comunidad científica mantiene una búsqueda constante de indicadores que permitan anticipar el diagnóstico antes de que el daño neurológico sea severo.
Una parte del cuerpo comenzó a llamar la atención de los investigadores por su estrecha relación con el sistema nervioso central: la retina.
ESTA ES LA PARTE DEL CUERPO QUE REVELA SI PUEDES TENER ALZHEIMER
Un equipo multidisciplinario encabezado por el Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo, de la Universidad Complutense de Madrid, presentó nuevas evidencias que apuntan a la retina como un posible indicador temprano del Alzheimer. El estudio, publicado en la revista Frontiers in Aging Neuroscience, forma parte de una línea de investigación aún experimental, pero con gran proyección a futuro.
La investigación contó con la colaboración de instituciones de España y Japón, incluida la Universidad Carlos III de Madrid, encargada del desarrollo del software de análisis, así como centros especializados que aportaron modelos animales para el estudio. El objetivo principal fue determinar si el tejido retiniano refleja alteraciones asociadas a las primeras etapas de la enfermedad.
ESTO REVELÓ EL ESTUDIO
Los científicos centraron su análisis en la microglía, células del sistema inmunológico del sistema nervioso central que participan en procesos de inflamación cerebral. Mediante técnicas de marcaje celular y análisis automatizado de imágenes, detectaron cambios morfológicos que podrían estar asociados a una activación temprana de la respuesta inmunitaria.
De acuerdo con los autores, estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que el cuerpo puede ofrecer pistas accesibles sobre procesos neurodegenerativos en fases iniciales. Además, al tratarse de una zona que puede examinarse con métodos no invasivos, se abre la posibilidad de desarrollar herramientas complementarias para la detección temprana del Alzheimer.
Aunque los especialistas aclaran que los resultados aún deben validarse en estudios con humanos, consideran que este avance representa un paso importante en la búsqueda de diagnósticos más oportunos para una de las enfermedades más complejas del envejecimiento.