El histórico inmueble capitalino enfrenta dudas técnicas y de calendario que ponen en riesgo la inauguración del Mundial 2026
Por: Jhoanna Ontiveros Peraza
La FIFA mantiene bajo estricta observación al Estadio Azteca, sede designada para el partido inaugural del Mundial 2026, ante los retrasos confirmados en su proceso de remodelación.
El histórico inmueble de la Ciudad de México, que busca convertirse en el primero en albergar tres inauguraciones mundialistas, enfrenta cuestionamientos técnicos y de calendario que podrían derivar en la pérdida del evento más simbólico del torneo.
FIFA PONE EN DUDA INAUGURACIÓN DEL MUNDIAL 2026 EN EL ESTADIO AZTECA
Las alertas se encendieron tras las recientes declaraciones de Emilio Azcárraga Jean, propietario del estadio y del Club América, quien reconoció públicamente que el recinto no estará concluido al 100 por ciento antes del arranque de la Copa del Mundo.
De acuerdo con los protocolos del organismo rector del futbol, la FIFA tiene previsto realizar inspecciones clave en mayo y, en caso necesario, asumir el control operativo del estadio semanas antes del inicio del certamen.
El partido inaugural del Mundial 2026 está programado para junio y enfrentaría a México contra Sudáfrica. Además, el Estadio Azteca figura como escenario del debut de Colombia frente a Uzbekistán en la fase de grupos, por lo que cualquier modificación en la sede tendría implicaciones deportivas, logísticas y económicas tanto para los organizadores como para las selecciones involucradas.
La remodelación del Azteca contempla una inversión superior a los 150 millones de dólares, destinada a cumplir con las exigencias de la FIFA en materia de accesos, zonas VIP, áreas de hospitalidad, iluminación, conectividad y seguridad. Estas adecuaciones son obligatorias para albergar eventos de talla mundial y forman parte del estándar que el organismo exige a todas las sedes.
PLAZOS AJUSTADOS Y OBRAS INCONCLUSAS
Azcárraga detalló que la modernización del estadio se desarrolla en tres etapas: una entrega parcial a finales de febrero, una reinauguración prevista para el 28 de marzo con un partido amistoso entre México y Portugal y la finalización de los trabajos antes del inicio del Mundial. No obstante, el directivo fue cauto respecto al cumplimiento puntual de los plazos establecidos por los contratistas.
Entre los problemas reconocidos se encuentran fallas en el sistema de iluminación de las columnas, cuya corrección se realizará en una fase posterior. Asimismo, confirmó que algunas obras no estarán listas antes del Mundial y se ejecutarán después del torneo, como el estacionamiento exterior principal y ciertos ajustes estructurales complementarios.
Especialistas en infraestructura deportiva advierten que la FIFA exige que los estadios estén completamente operativos al menos un mes antes del inicio del Mundial. Durante ese periodo, el organismo toma control total del inmueble para instalar tecnología, señalización, sistemas de transmisión y dispositivos de seguridad, sin interferencias de obra pesada.
Si durante la inspección de mayo la FIFA concluye que el Estadio Azteca no cumple con los requisitos técnicos, podría retirarle el partido inaugural o incluso la condición de sede, una medida que ya ha sido aplicada en ediciones anteriores del torneo cuando se detectaron riesgos operativos.
Perder la inauguración representaría un golpe económico considerable. Consultoras deportivas estiman que el partido inaugural genera hasta 20 por ciento más ingresos que un encuentro promedio del Mundial, debido al impacto en derechos comerciales, turismo y activación de marcas.