La dieta planetaria saludable EAT–Lancet se ha posicionado como un modelo de alimentación que busca proteger la salud humana y, al mismo tiempo, disminuir el impacto ambiental. Su enfoque prioriza alimentos de origen vegetal —como frutas, verduras, legumbres y frutos secos—, limita el consumo de azúcares y grasas añadidas, y reduce la presencia de carnes y lácteos en la dieta diaria.
Este plan contempla 14 grupos de alimentos, lo que permite adaptarlo a diferentes culturas, contextos sociales y tradiciones culinarias. Desde su concepción, la dieta EAT–Lancet plantea que la mesa es un punto clave tanto para la prevención de enfermedades crónicas como para el cuidado del planeta.
¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA?
La enfermedad renal crónica es una afección progresiva en la que los riñones pierden gradualmente su capacidad para filtrar desechos y líquidos de la sangre. En muchas personas avanza de forma silenciosa durante años, hasta que aparecen complicaciones como hipertensión, anemia, daño cardiovascular o necesidad de diálisis.
En este contexto, investigadores de China analizaron la relación entre la dieta EAT–Lancet y el riesgo de desarrollar esta enfermedad, y los resultados sugieren un efecto protector relevante.
¿CÓMO SE REALIZÓ EL ESTUDIO?
El trabajo, publicado en la revista Canadian Medical Association Journal, incluyó a 179 mil adultos del Biobanco del Reino Unido (UK Biobank), con edades entre 40 y 69 años, residentes de Inglaterra, Escocia y Gales.
Los participantes completaron cuestionarios alimentarios, y el grado de adherencia a la dieta EAT–Lancet se evaluó mediante cuatro métodos distintos. Durante un seguimiento de 12 años, 4 mil 819 personas desarrollaron enfermedad renal crónica.
Sin embargo, los casos fueron significativamente menos frecuentes entre quienes seguían de forma más cercana este patrón alimentario basado en plantas.
¿EN QUÉ GRUPOS SE OBSERVÓ MAYOR BENEFICIO?
El análisis reveló que el efecto protector fue más marcado en personas con menor acceso a espacios verdes y en quienes presentaban una variante genética específica, identificada como rs2010352 GG. Aun así, los beneficios se mantuvieron en distintos grupos de edad, sexo y nivel socioeconómico.
Los autores concluyeron que "la dieta EAT–Lancet estuvo significativamente asociada con un menor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica", lo que refuerza su potencial como herramienta preventiva.
¿POR QUÉ ESTA DIETA PUEDE PROTEGER AL RIÑÓN?
El estudio identificó 122 metabolitos y 143 proteínas vinculados con la dieta planetaria, de los cuales 23 fueron exclusivos de este patrón alimentario. Estas sustancias ayudan a explicar cómo la alimentación influye directamente en la función renal.
La dieta EAT–Lancet se caracteriza por reducir ingredientes asociados con inflamación y estrés oxidativo, dos procesos estrechamente relacionados con el daño renal. Los investigadores, liderados por Xianhui Qin, señalaron que la limitación específica de azúcares y grasas añadidas podría disminuir aún más el riesgo renal al modular estas vías biológicas.
¿QUÉ OPINAN LOS ESPECIALISTAS EN NUTRICIÓN?
En diálogo con Infobae, la licenciada en Nutrición Marcela Casonú, integrante del grupo de trabajo de Nutrición de la Sociedad Argentina de Nefrología, explicó que este modelo alimentario puede ser beneficioso si se adapta correctamente.
"Lo que propone la dieta EAT–Lancet es un plan de alimentación basado en plantas, adaptado para personas con enfermedad renal, siempre con el acompañamiento de nutricionistas especializadas", señaló.
Además, destacó que uno de los aportes centrales de esta propuesta es integrar el cuidado ambiental y la sustentabilidad, al incorporar la soberanía alimentaria como eje del modelo.
¿CÓMO APLICAR LA DIETA DESDE UN ENFOQUE SUSTENTABLE?
Para implementar la dieta EAT–Lancet de manera responsable, los especialistas recomiendan priorizar alimentos locales y de estación, evitar productos cuya producción dañe el ambiente y favorecer el consumo consciente.
Reducir la ingesta de carne no solo tiene beneficios para la salud, sino que también contribuye a disminuir la deforestación asociada con la ganadería y la agricultura intensiva. La sustentabilidad alimentaria implica, además, reducir el uso de tóxicos industriales, preservar el agua y proteger la biodiversidad.
¿QUÉ SE DEBE CONSIDERAR EN PERSONAS CON ENFERMEDAD RENAL?
En personas que ya viven con enfermedad renal crónica, la adopción de una dieta basada en plantas requiere ajustes específicos y seguimiento profesional. "El desafío es adaptarse al patrón alimentario sin comprometer el estado nutricional y sumando el compromiso ambiental", explicó Casonú.
La especialista subrayó la importancia de contar con nutricionistas renales capacitadas, especialmente en niños y adultos mayores. El objetivo es preservar la función renal, evitar la desnutrición, prevenir la pérdida de masa muscular y considerar al paciente de forma integral, tomando en cuenta su salud, su entorno y su bienestar general.
¿CUÁLES SON LAS LIMITACIONES DEL ESTUDIO?
Los investigadores reconocieron que los cuestionarios alimentarios de 24 horas pueden no reflejar con precisión todos los hábitos de consumo. Además, la mayoría de los participantes eran personas blancas y de mayor edad, lo que podría limitar la extrapolación de los resultados a otras poblaciones.
A pesar de estas limitaciones, los hallazgos refuerzan la recomendación de utilizar la dieta planetaria saludable EAT–Lancet como referencia para la prevención de la enfermedad renal crónica, integrando alimentación, genética y entorno.




