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Así fue el sádico feminicidio de estilista a manos de enamorado

En audiencia inicial, juez de Control dicta prisión preventiva a Hueman Fernando, probable autor del asesinato de Itzel, de 20 años de edad

Luego de ser capturado por la Policía Municipal de El Fuerte, Hueman Fernando G., presunto responsable del asesinato de la estilista Itzel, de 20 años de edad, a quien mató a martillazos y sepultó en su casa, tuvo su primera audiencia que se celebró en la Sede Regional de Justicia Penal Acusatoria y Oral Norte ubicado en el ejido Goros Dos, Ahome, ante el juez de Control, y narró cómo fue que ocurrieron los hechos.

Así fue el sádico feminicidio de estilista a manos de enamorado
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ANTES DE MATAR A ITZEL

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Al banquillo de los acusados, Hueman Fernando ingresó custodiado por policías; iba vestido con short beige, playera azul y sandalias, la misma ropa que traía puesta cuando fue capturado por el asesinato de la estilista que laboraba al lado de su casa.

Nervioso y desconcertado, el hombre de escuchó la declaración que hiciera ante el Ministerio Público, y que consta en la carpeta de investigación 1652/2022 y de la causa penal 258/2022.

La mañana del 20 de abril, Itzel llegó a abrir la estética en donde laboraba y que se localiza por la calla Zaragoza, entre Ángel Flores y Donato Guerra, en la colonia Centro, en El Fuerte.

Abrió el local y en el interior dejó su teléfono y su bolso; después se dirigió a un cuarto de la casona amarilla contigua a la estética, para sacar un anuncio.

Cuando iba entrando a la casona, en la puerta estaba Hueman Fernando, quien le saludó con "buenos días" y le dijo que necesitaba hablar con ella. Itzel aceptó.

CÓMO LA ASESINÓ

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En el interior del inmueble,

Hueman Fernando

le declaró a la joven su amor, lo mucho que le gustaba desde hacía tiempo, pero la chica le dijo que la relación no podía ser.

Ciego de ira, el hombre se levantó, caminó a la cocina, de donde sacó un martillo que estaba guardado en un cajón.

Con el objeto contundente en mano, se dirigió hacia Itzel, quien al verlo furioso, se paró y se metió corriendo a una de las habitaciones de la casa, propiedad de una tía de Hueman Fernando y quien en ese momento no se encontraba.

Quien dijo estar enamorado de ella, la alcanzó, la sujetó de un brazo y le asestó un martillazo en la cabeza; ella se desplomó malherida, pero Hueman Fernando, en vez de detenerse, siguió martillando la cabeza de Itzel, hasta que dejó de moverse y de respira.

Sólo entonces, el sujeto se detuvo, se quedó serio y le entró una desesperación, por lo que arrastró el cadáver de la joven hasta el patio de la casa y lo semienterró, cubriéndolo de tierra, escombro, piedra, madera y cal.

Luego, a fin de borrar toda evidencia que lo incriminara, el tipo se quitó la ropa que traía puesta al matarla y la lavó; también limpió el martillo y el área del asesinato con cloro.

Aún nervioso por lo que había hecho, Hueman Fernando escuchó que una compañera de Itzel tocó a la puerta y le preguntó si la había visto, pero éste contestó que no.

Como familiares y amigos no tenían noticias de Itzel, pero habían encontrado sus pertenencias en la estética, comenzaron a buscarla; averiguaron que había entrado a la casona, pero no salió. Una cámara grabó todo.

CAPTURA DEL IMPUTADO

Notificaron a policías municipales, quienes se dirigieron a la casa y preguntaron por la estilista. La respuesta que recibieron fue escalofriante: “Sí, aquí está. Ya la maté, enterré y la golpeé a marrazos en la cabeza”.

Sin tiempo qué perder, los agentes reaccionaron, tumbaron la puerta y buscaron hasta encontrar el cuerpo de Itzel; el temor de ir a prisión hizo que Hueman Fernando intentara huir corriendo, pero los oficiales lo detuvieron a tiempo y lo pusieron a disposición de las autoridades competentes, quienes le ejecutaron orden de aprehensión y le remitieron al Centro de Justicia Penal.

El motivo por el cual, presuntamente, el tipo asesinó a Itzel fue por una declaración que dejó a todos atónitos: "si no era para él, no sería para nadie”.

Con elementos de prueba suficientes, y al negarse la defensa del imputado a hablar sobre las acusaciones, sólo se limitó a solicitar 144 horas más para buscar datos que probaran la inocencia de Hueman Fernando. La resolución fue prisión preventiva.

Ahora, Itzel queda en el recuerdo de su familia, de sus amigos y en el largo historial de feminicidios


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