Durante el reciente Foro Económico Mundial en Davos, Groenlandia, la isla más grande del mundo, volvió a colocarse en el centro de la atención internacional. Esto debido a que el presidente estadounidense Donald Trump buscaba fortalecer la influencia de Estados Unidos en la región, enfrentándose a la oposición de varios países europeos. Sin embargo, tras negociaciones con la OTAN, Trump alcanzó un acuerdo que redefine la presencia militar y económica estadounidense en la isla.
UN PREACUERDO CON LA OTAN
Según medios alemanes como Der Spiegel y Welt, se trata de un preacuerdo que establece cuatro puntos clave relacionados con seguridad y comercio. Durante su visita a Davos, Trump se reunió con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, logrando un acuerdo que puso fin a sus amenazas de imponer aranceles a países europeos y su intento de tomar Groenlandia por la fuerza.
Tras la reunión, Trump escribió en sus redes sociales: "Hemos establecido el marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región ártica", reconociendo además que sus comentarios previos habían generado incertidumbre en los mercados financieros.
LOS PUNTOS PRINCIPALES DEL ACUERDO
Un funcionario europeo detalló a Bloomberg que el preacuerdo contempla:
Cancelación de aranceles: Se retira la amenaza de imponer nuevos impuestos a los ocho países europeos que colaboran con Groenlandia, apoyando así a Dinamarca.
Estacionamiento de tropas y defensa: Se renueva un acuerdo de 1951, otorgando al ejército estadounidense margen para defender Groenlandia dentro del marco de la OTAN. Además, se incluirá la ´Cúpula Dorada´, un escudo antimisiles que protegería a Estados Unidos y Canadá frente a posibles amenazas de China.
Control de inversiones y minerales: Estados Unidos podrá supervisar inversiones estratégicas en la isla, evitando que potencias como China o Rusia aseguren recursos clave, incluyendo minerales de tierras raras.
Refuerzo de seguridad por parte de la OTAN: La alianza se compromete a aumentar la protección de la isla frente a la presencia de buques y submarinos extranjeros.
REACCIONES DE LOS LÍDERES
Trump calificó el acuerdo como un éxito: "Estamos consiguiendo todo lo que queremos sin coste alguno. Los detalles aún se están negociando, pero esencialmente es acceso total sin límite de tiempo", declaró a Fox Business Network.
Mark Rutte agregó que los primeros resultados del acuerdo se podrían ver a inicios de este año: "Nos reuniremos en la OTAN con nuestros altos mandos para resolver lo que sea necesario. Espero que incluso para principios de 2026 todo esté en marcha", señaló a Reuters.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, recordó que Rutte no puede negociar en nombre de su país y enfatizó la importancia de respetar la soberanía y el derecho internacional: "Necesitamos encontrar un camino que respete el derecho internacional y la soberanía", dijo a los medios daneses DR y TV2.
QUÉ SIGUE PARA GROENLANDIA
Con este acuerdo, Estados Unidos asegura una presencia estratégica en el Ártico mientras evita conflictos directos con aliados europeos. Aunque aún quedan pendientes los detalles, la isla continuará siendo un punto clave en la geopolítica mundial, entre la defensa, los recursos naturales y la influencia internacional.




