Como preocupante calificó Guadalupe Lidia Limón el aumento de casos de tosferina, la cual es una enfermedad que afecta más a niños y personas de la tercera edad.
La coordinadora de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica y Emergencias en Salud (UIES), dijo tener el conocimiento de un incremento del padecimiento en la entidad, por lo que el próximo lunes sabrá con exactitud el número exacto de infectados.

"Eso es preocupante porque, a nivel estatal, está acorde a lo que a nivel federal está notificando como un aumento o un brote de tosferina a nivel nacional", expuso.
El pasado 14 de marzo, Universo Ortiz Arballo, director estatal de Epidemiología, conformó cuatro casos de tosferina en Sonora.
Los contagiados fueron dos niños de Hermosillo, uno de Guaymas y otro más de Cananea, cuyas edades son de cuatro años, dos infantes de un año y un recién nacido; de la totalidad de infectados, tres son niñas y un niño.
PREVENCIÓN
María Concepción Félix Lares, responsable estatal de vacunación universal, dijo que una de las principales recomendaciones para evitar que la tosferina cobre fuerza, es seguir al pie de la letra los esquemas de vacunación dentro de la cartilla de vacunación.

Dentro de los biológicos, explicó que se encuentra la vacuna hexavalente, misma que contiene componentes contra dicha enfermedad, por lo que se pasa a aplicar las dosis a los pequeños de dos, cuatro y seis meses de edad, así como a los niños de un año y seis meses de edad.
También destacó que las inyecciones van dirigidas para embarazadas en sus primeras 20 semanas de gestación, donde a través de vía transplacentarias los bebés reciben anticuerpos.
OPERACIÓN DE EPIDEMIÓLOGOS
Para detectar el brote de padecimientos, los cuales pueden ser mortales, de acuerdo a la doctora Limón, los médicos generales o familiares hacen del conocimiento el posible contagio de tosferina, rickettsia, sarampión y rubeola, entre otras.
Después, un epidemiólogo distrital notifica el o los casos al estado, donde se realizan muestreos, estudios y contabilizan el número de contagios y también hacen campañas de concientización para aminorar los brotes.
El UIES también se encarga de estudiar los posibles efectos secundarios, como dolor de cabeza, fiebre, resfriado, luego de la aplicación de vacunas, las cuales prometen que, en un promedio de 30 días, las personas alcanzan inmunización.