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Cajeme: entre violencia y valores deteriorados





Alma Aguilar

El psicólogo Sergio Anaya Ortiz, coordinador del Centro de Integración de la Familia y el Adolescente (CIFA Sur) sostuvo que la violencia es un fenómeno social de los últimos años en Cajeme, situación que se ve reflejada también en la educación.

Destacó que siguen existiendo los buenos valores, pues “son casi inherentes a las personas”.

El amor, amistad, bondad, de pronto cuesta trabajo vivirlos con las dificultades sociales, manifestó, pero sí existen y muchas personas los piden y practican.

“Han cambiado, pero valores siempre ha habido, y ahora no es necesariamente ayudar sino ser alguien importante o ser alguien económicamente capaz, como quien controle a los demás en el caso de la violencia o del narcotráfico”, explicó.

Para los que hacen daño, la ética no es el principal valor que manejan y la mayoría de la población sigue todavía esperando que las cosas estén bien, pero quienes hacen daño no son principalmente personas con ética.

El especialista resaltó que hace falta que haya un cambio de valores a nivel macro y social.

Lo económico, consideró, pone por encima de lo moral hasta cierto punto, lo que ha ido decayendo por otra serie de factores también como la falta de empleo y corrupción y eso termina influyendo en lo emocional.

Abraham Montijo Cervantes, delegado de la Secretaría de Educación y Cultura en Cajeme (SEC) dijo sobre el tema de la violencia tienen un área que se denomina seguridad escolar.

Destacó que cuando se presenta una situación de riesgo para los niños y niñas dentro de la escuela o fuera de la misma, se debe estar preparado para ello por lo que la Delegación cuenta un área jurídica la que se encarga de capacitar a supervisores, jefe de sector o directores de escuelas y personal docente, en materia de seguridad.

“Lo más importante es involucrar en lo general al personal docente, a los mismos padres de familia para que estén muy atentos a los llamados cuando así se dé el caso”, declaró.

En torno a este problema, los especialistas proponen continuar con la educación en casa con diálogo y comunicación, que los padres de familia les brinden las herramientas para que puedan enfrentar el mundo y estén atentos a cualquier situación o conducta agresiva por parte de sus hijos.

DE LADO, CIVISMO Y ÉTICA

De acuerdo a los tiempos que se estaban dando, el sistema educativo dejó de contar con las materias de Civismo y Ética, por lo que la nueva Reforma Educativa tiene contemplado volver a implementar las asignaturas para que los niños retomen los valores.

“Lo importante más allá de una asignatura es que la educación se tiene que dar en casa, con responsabilidad y humildad, compromiso de los mismos niños para que el día de mañana sean adultos responsables”, destacó Montijo Cervantes.

Como medida de prevención sobre casos de violencia, los planteles educativos implementan prácticas deportivas o actividades culturales que se hacen dentro de las escuelas pensando en esa formación y en el rescate de valores que no se tienen que dar necesariamente a través de una asignatura por sí mismo, consideró.

ALEJADOS DEL CAMINO DE DIOS

Algunos dicen que es la “natural” transformación de la sociedad, otros sostienen que la sociedad se ha alejado del camino de Dios y varios le atribuyen esta situación al llamado entorno global, afirmó el presbítero Rolando Caballero.

“Hay que tomar conciencia y reflexionar de cómo podemos aportar nosotros para mejorar la situación, desde nuestra posición como pastores y sobre todo hacer más oración e involucrar más a las personas para que puedan promover espacios de paz y armonía”.

Es importante tomar conciencia y promover espacios de paz, concordia, visitar a las víctimas que han sufrido la violencia para llevarles una palabra de consuelo y aliento, una palabra evangelizadora de paz y de fe, sobre todo, de esperanza, resaltó.

“Tenemos la esperanza de que todos juntos podemos ir aportando estos elementos para que podamos llevar una vida más tranquila con la ayuda y gracia de Dios”, concluyó.