Sombras, presencias y sensaciones extremas pueden aparecer cuando la mente despierta antes que el cuerpo. Especialistas explican este fenómeno
Por: Fernanda Rodríguez
La parálisis del sueño ocurre cuando una persona se despierta parcialmente mientras el cuerpo aún permanece en un estado de inmovilidad propio del sueño profundo, específicamente de la fase REM. Durante este periodo, el cerebro inhibe el movimiento muscular para evitar que el cuerpo reaccione físicamente a los sueños.
Cuando esta desconexión falla, la persona recupera la conciencia, pero no puede moverse ni hablar durante varios segundos o minutos, lo que suele generar una intensa sensación de angustia.
Las imágenes y sensaciones que muchos describen no tienen un origen externo. Se trata de alucinaciones hipnagógicas o hipnopómpicas, es decir, percepciones que surgen cuando el cerebro aún se encuentra en modo sueño, aunque la persona ya esté consciente.
En ese estado, el cerebro puede proyectar figuras humanas, sombras, rostros, presencias o incluso la sensación de que alguien está sentado sobre el pecho.
EL PAPEL DEL MIEDO Y EL CEREBRO
La amígdala, una región del cerebro vinculada a las emociones y al miedo, se activa de manera intensa. Al no poder moverse ni pedir ayuda, el cerebro interpreta la situación como una amenaza, lo que amplifica las sensaciones de peligro.
Esto explica por qué muchas personas sienten que están en riesgo, que alguien las observa o que no pueden respirar con normalidad, aun cuando no existe una amenaza real.
A lo largo de la historia, este fenómeno ha sido interpretado de distintas maneras según la cultura. En algunos lugares se hablaba de demonios, brujas, espíritus o entidades oscuras. En la actualidad, algunas personas lo asocian con presencias sobrenaturales o experiencias extracorporales.
¿EN QUIÉN ES MÁS COMÚN ESTOS EPISODIOS?
Especialistas indican que este episodio es más común en personas que presentan;
- Estrés elevado
- Ansiedad
- Alteraciones en los horarios de descanso
- Falta de sueño
- Consumo de alcohol antes de dormir
- Dormir boca arriba también puede incrementar la probabilidad de que ocurra.
Aunque suele ser una experiencia aislada, cuando se presenta con frecuencia puede afectar la calidad del descanso y generar miedo a dormir.
La parálisis del sueño no representa un peligro físico, pero si ocurre de forma recurrente o viene acompañada de ansiedad intensa, se recomienda consultar a un especialista en trastornos del sueño. Mejorar los hábitos de descanso y reducir el estrés suele disminuir notablemente estos episodios.