Un detector basado en MOFs podría alertar a tiempo y permitir la evacuación antes de que ocurran daños graves
Por: César Leyva
En la UNAM, científicos estudian materiales capaces de detectar gases extremadamente peligrosos antes de que causen daño. Son diminutos, pero por dentro esconden habilidades únicas. Se trata de las redes metal-orgánicas, conocidas como MOFs.
Estos materiales se construyen como un LEGO en tres dimensiones, combinando piezas metálicas con componentes orgánicos.
El resultado son estructuras ordenadas y llenas de pequeños huecos donde pueden entrar distintas moléculas. Aunque a simple vista parecen solo un polvo, un solo gramo puede tener una superficie interna tan grande como la de un campo de futbol.
ESPONJAS MICROSCÓPICAS QUE ATRAPAN LO INVISIBLE
Los MOFs funcionan como esponjas muy sofisticadas pues absorben gases con gran eficiencia y precisión.
Al principio se usaron sobre todo para capturar dióxido de carbono, una estrategia pensada para reducir el impacto del cambio climático. Con el tiempo, la investigación se enfocó en gases mucho más peligrosos.
Algunos, como el dióxido de azufre o el sulfuro de hidrógeno, son altamente tóxicos y pueden resultar letales incluso en concentraciones muy bajas.
En México, estas sustancias están presentes tanto por actividades industriales como por fenómenos naturales, por ejemplo, las emisiones del volcán Popocatépetl.
DETECTAR A TIEMPO PUEDE SALVAR VIDAS
El reto principal es usar estos materiales como sensores. La idea es que el material avise cuando el ambiente se vuelve peligroso. Un detector basado en MOFs podría alertar a tiempo y permitir la evacuación antes de que ocurran daños graves.
Este tipo de tecnología cobra especial relevancia tras accidentes industriales donde una fuga de gas ha costado vidas humanas. Contar con sensores más sensibles podría evitar tragedias similares.
Además de detectar gases, los MOFs tienen muchas otras aplicaciones: pueden ayudar a transformar CO2 en productos útiles, servir como catalizadores o incluso emplearse en medicina para liberar fármacos de forma controlada.