Tres platillos ricos en colágeno que ayudan a retrasar los signos del envejecimiento y cuidar la piel

Estas preparaciones populares destacan por su valor nutricional y pueden integrarse al menú cotidiano como apoyo para la piel

Por: Fernanda Rodríguez

La alimentación tiene un papel clave en la salud de la piel. Entre los nutrientes más relacionados con su firmeza y elasticidad se encuentra el colágeno, una proteína esencial que forma parte de la estructura cutánea y de otros tejidos del cuerpo.

Con el paso del tiempo, la producción natural de colágeno disminuye, lo que suele reflejarse en la aparición de líneas finas, pérdida de firmeza y mayor resequedad. Ante este proceso, muchas personas optan por incorporar alimentos ricos en colágeno como una forma natural de apoyar el cuidado de la piel desde el interior.

Existen diversos platillos tradicionales que aportan esta proteína de manera directa, especialmente aquellos elaborados con ingredientes de origen animal. Estas son algunas de las opciones más destacadas.

CALDO DE HUESOS

El caldo de huesos destaca como una de las opciones más populares para incorporar colágeno de manera natural. Su elaboración requiere una cocción prolongada de huesos de res, pollo o pescado, proceso que permite liberar proteínas, minerales y compuestos presentes en los tejidos conectivos.

Preparación:

Colocar los huesos en una olla con suficiente agua y cocinar a fuego bajo entre 8 y 12 horas. Durante la cocción se pueden añadir cebolla, ajo, sal y hierbas aromáticas. Al finalizar, colar el líquido y utilizarlo como caldo o como base para distintas sopas 

PATA DE CERDO EN SALSA

Este platillo tradicional es reconocido por su textura gelatinosa, resultado de su alto contenido de colágeno. La cocción lenta de la pata de cerdo permite que la piel y los tendones se suavicen y liberen esta proteína al caldo.

Preparación:

Cocer la pata de cerdo en agua con ajo, cebolla y sal hasta que esté suave. Posteriormente, integrar una salsa de jitomate, chile y especias, y dejar hervir unos minutos más para concentrar sabores.

GELATINA NATURAL

La gelatina natural se obtiene a partir de la cocción prolongada de huesos, cartílagos y piel de origen animal, por lo que representa una fuente directa de colágeno.

Preparación:

Hervir huesos o piel en agua durante varias horas, colar el líquido, dejar enfriar hasta que solidifique de forma natural y refrigerar. Puede añadirse fruta natural para mejorar sabor y valor nutricional.