Tienes vista cansada y dolores de cabeza: señales de que necesitas lentes

Especialistas en salud visual advierten que estas molestias pueden estar relacionadas con la presbicia, una condición común a partir de los 40 años

Por: Brayam Chávez

Los cambios en la visión pueden aparecer de manera gradual y, muchas veces, pasan desapercibidos hasta que interfieren en actividades cotidianas. Dificultad para leer mensajes en el celular, fatiga ocular tras horas frente a la computadora o necesidad de alejar un texto para enfocarlo son señales que no deben ignorarse. Especialistas en salud visual advierten que estas molestias pueden estar relacionadas con la presbicia, una condición común a partir de los 40 años.

QUÉ SON LOS ANTEOJOS VAIFOCALES

Los anteojos varifocales, también llamados lentes progresivos, combinan varias graduaciones en una sola lente. A diferencia de los lentes monofocales, que están diseñados para una distancia específica, los varifocales permiten ver de lejos, a distancia intermedia y de cerca sin necesidad de cambiar de gafas.

Según Denise Voon, asesora clínica del Colegio de Optometristas, estos lentes integran la prescripción para visión lejana en la parte superior y la de lectura en la inferior, con una transición gradual que facilita el enfoque a distintas distancias.

EDAD RECOMENDADA PARA SU USO

No existe una edad exacta para comenzar a usar lentes varifocales, pero los cambios visuales suelen aparecer entre los 40 y 45 años. En esta etapa, la presbicia provoca que el cristalino pierda flexibilidad, dificultando enfocar objetos cercanos. Este cambio es natural, pero puede corregirse con lentes adecuados, según explica Nabila Jones, optometrista e investigadora asociada en Optegra.

SEÑALES DE QUE NECESITAS LENTES

Especialistas identifican seis indicios frecuentes que pueden alertar sobre la necesidad de lentes progresivos:

  • Dificultad para leer letra pequeña: Alejar el periódico, etiquetas o el teléfono para poder enfocar con nitidez.
  • Fatiga visual y dolores de cabeza: Cansancio ocular tras usar pantallas o durante la lectura.
  • Lentitud para volver a enfocar: Visión borrosa momentánea al cambiar la mirada de un objeto lejano a uno cercano.
  • Cambio constante de gafas: Alternar entre anteojos para ver de lejos y para leer.
  • Necesidad de mayor iluminación: Usar linterna o acercarse a la luz para poder leer.
  • Dolor o lagrimeo ocular: Ojos llorosos o doloridos por el esfuerzo constante para enfocar.

EVALUACIÓN PROFESIONAL Y ADAPTACIÓN

La recomendación de un especialista es clave para decidir si los lentes varifocales son la mejor opción. El estilo de vida y la comodidad también influyen en la elección: algunas personas prefieren mantener dos pares de anteojos, mientras otras optan por la solución integral de los varifocales.

El proceso de adaptación puede requerir tiempo. Jones aconseja no enfocarse demasiado en las zonas de transición de la lente y usar los lentes durante varias semanas. Si persisten las molestias, es recomendable regresar al óptico para evaluar alternativas.

MEJORA TU CALIDAD VISUAL

Detectar a tiempo los cambios en la visión y contar con la orientación de un especialista puede marcar la diferencia en la comodidad y desempeño diario. La presbicia y la adaptación a nuevas lentes son procesos naturales que, con seguimiento profesional, pueden corregirse eficazmente.