Cuando hay consumo de alcohol excesivo el cuerpo activa mecanismos que a veces no son muy agradables
Por: César Leyva
Después de una noche de fiesta como la celebración de la llegada del Año Nuevo, muchas personas despertaron con dolor de cabeza, sed intensa o malestar general. A este conjunto de síntomas se le conoce como resaca, cruda o "cruz", y aparece como consecuencia del exceso de alcohol en el organismo.
¿POR QUÉ OCURRE LA RESACA?
De acuerdo a información de departamento de divulgación científica de la UNAM, cuando bebes alcohol, tu cuerpo pone en marcha varios procesos que explican el malestar del día siguiente:
- Deshidratación y sed: el alcohol disminuye la hormona antidiurética, lo que provoca que orines más y pierdas líquidos. Esto genera boca seca, cansancio y debilidad.
- Dolor de cabeza: al metabolizarse, el alcohol se transforma en acetaldehído, una sustancia tóxica que inflama los vasos sanguíneos del cerebro y eleva su presión.
- Temblores, debilidad y fatiga: la pérdida de líquidos y minerales altera la función muscular, causando sensación de cansancio extremo.
- Náuseas, reflujo y dolor de estómago: el aumento de la gastrina incrementa la producción de ácidos gástricos, lo que irrita la mucosa del estómago.
- Malestar emocional: además de los síntomas físicos, muchas personas experimentan lo que se conoce como "cruda moral", con ansiedad o culpa.
LA MEJOR MANERA DE "CURARLA"
La recomendación básica es descansar, dormir bien, comer ligero e hidratarte con agua o suero oral. Y aunque es un mito popular, "curarla" con más alcohol solo empeora el problema, ya que retrasa la eliminación de toxinas.
¿QUÉ PASA SI LOS EFECTOS DURAN MÁS TIEMPO
Lo habitual es que la resaca desaparezca en 24 horas, pero si los síntomas persisten más de 48 horas o se intensifican, puede tratarse de algo más serio:
- Deshidratación severa, que puede causar mareos intensos, confusión o taquicardia.
- Gastritis aguda o irritación grave del estómago.
- Intoxicación alcohólica, especialmente si hay vómitos constantes, desorientación o somnolencia extrema.
- Daño hepático temporal, cuando el hígado no logra procesar adecuadamente el alcohol.
En estos casos, es importante buscar atención médica y evitar completamente el consumo de alcohol hasta recuperarse.
La única forma segura de evitar la resaca es moderar el consumo de alcohol, alternar bebidas con agua y no beber con el estómago vacío. Tu cuerpo, y tu mañana siguiente, te lo agradecerán.