El tercer lunes de enero suele relacionarse con desánimo por el clima y el regreso a la rutina, aunque no existe sustento científico que lo confirme
Por: Jhoanna Ontiveros Peraza
Cada enero, justo cuando el calendario avanza y la rutina vuelve a imponerse, un concepto se apodera de las conversaciones, los medios y, sobre todo, de las redes sociales: el Blue Monday. De acuerdo con esta idea, el tercer lunes de enero sería el día más triste del año en el hemisferio norte, una jornada marcada por el frío, la lluvia, las deudas tras los gastos navideños y el abandono casi definitivo de los propósitos de Año Nuevo.
Mensajes de ánimo, frases motivacionales y publicaciones sobre salud mental se multiplican para "sobrevivir" a estas 24 horas que, supuestamente, condensan el mayor nivel de desánimo colectivo.
LA HISTORIA DETRÁS DEL LLAMADO "LUNES MÁS TRISTE DEL AÑO"
El Blue Monday comenzó en 2005, cuando el psicólogo británico Cliff Arnall intentó diseñar una fórmula matemática para determinar cuál era el peor día del año. En sus cálculos incluyó variables como el clima invernal, los excesos y deudas posteriores a la Navidad, el tiempo transcurrido desde las fiestas, el abandono de las resoluciones de Año Nuevo, los niveles de motivación y la sensación de necesidad de hacer cambios en la vida personal.
El resultado de esa ecuación, cuya validez ha sido ampliamente cuestionada, llevó a Arnall a concluir que el tercer lunes de enero es "particularmente deprimente". Desde entonces, el concepto se popularizó rápidamente y comenzó a repetirse año con año en medios de comunicación y campañas publicitarias.
UNA CAMPAÑA PUBLICITARIA DISFRAZADA DE CIENCIA
Con el paso del tiempo se supo que la famosa fórmula no surgió de una investigación académica independiente, sino como parte de una campaña de mercadotecnia para la compañía de viajes Sky Travel, hoy desaparecida.
De acuerdo con el propio Arnall, citado en una entrevista con The Telegraph en 2010, originalmente le pidieron calcularSin embargo, al analizar los factores de estrés que mencionaban las personas que acudían a sus talleres, decidió enfocarse en identificar el día más negativo del año.
Aunque Arnall trabajaba entonces en un centro vinculado a la Universidad de Cardiff, la institución se deslindó posteriormente del concepto. Actualmente, el psicólogo se dedica a impartir cursos sobre felicidad y bienestar personal.
Más allá del mito, expertos en salud mental coinciden en que cualquier momento es válido para hablar de emociones, bienestar y autocuidado. El llamado "lunes más triste del año" puede no tener sustento científico, pero sí ha servido para abrir conversaciones sobre el estado de ánimo, la presión social y la importancia de atender la salud mental durante todo el año.