¿Qué pasa en el cuerpo cuando dejas Ozempic y por qué puedes subir más peso del que bajaste?

Este fármaco regula el hambre, pero no la persona. Al retirarlo, el cuerpo y el cerebro vuelven a activar sus mecanismos naturales de ingesta

Por: Marcela Islas

En los últimos meses, el Ozempic se repite con insistencia en redes sociales, programas de televisión y conversaciones cotidianas, sin embargo, poco de habla de los efectos que puede tener luego de utilizarse para bajar de peso.

Este medicamento, originalmente indicado para el tratamiento de la diabetes tipo 2, se ha popularizado por propiciar la pérdida de peso, sonando para muchas personas como la solución perfecta, casi mágica, para adelgazar sin pasar hambre.

El problema es que, como suele ocurrir con los atajos, el precio real se paga después.

¿CÓMO SE BAJA DE PESO CON EL OZEMPIC?

Ozempic pertenece al grupo de los agonistas del GLP-1, fármacos que actúan reduciendo el apetito y enlenteciendo el vaciamiento gástrico. En términos simples, se logra come menos porque te sientes lleno antes y durante más tiempo.

En la práctica, esto suele traducirse en una bajada de peso relativamente rápida, sin la sensación constante de hambre que acompaña a muchas dietas tradicionales. Hasta ahí, todo parece funcionar.

¿QUÉ LE PASA AL CUERPO CUANDO SE DEJA DE USAR OZEMPIC?

El conflicto aparece cuando el medicamento se suspende. A diferencia de un proceso de adelgazamiento basado en cambios reales de hábitos, el control del apetito durante el tratamiento es "prestado".

Ozempic es el fármaco el que regula el hambre, no la persona. Al retirarlo, el cuerpo y el cerebro vuelven a activar sus mecanismos naturales de supervivencia: pedir energía.

Si durante el tratamiento no se aprendió a comer mejor, a reconocer señales de hambre y saciedad reales, ni se trabajaron aspectos como el sueño, el ejercicio o el manejo del estrés, el escenario está listo para el temido efecto rebote.

Cada vez más especialistas alertan de casos en los que, tras dejar Ozempic, no solo se recupera el peso perdido, sino que incluso se gana más, llegando en algunos casos a multiplicarlo hasta cuatro veces respecto a lo bajado.

Esto no ocurre por "castigo" del cuerpo, sino como una respuesta fisiológica, ya que el metabolismo se adapta a periodos de restricción y, cuando vuelve la ingesta habitual o incluso descontrolada, almacena energía con mayor eficiencia.

OTROS EFECTOS SECUNDARIOS CUANDO SE DEJA USAR EL OZEMPIC

Además del aumento de peso, pueden aparecer otros efectos secundarios tras la retirada son los siguientes:

Aumento brusco del apetito

Ansiedad relacionada con la comida

Sensación de pérdida de control

Una profunda desconfianza en las señales internas del cuerpo.

Muchas personas describen vivir con miedo a comer "como antes" o sentirse incapaces de bajar de peso sin una inyección de por medio. Desde el punto de vista de la salud, eso no es bienestar, es dependencia.

Los expertos coinciden en que estos medicamentos pueden ser útiles, pero solo como parte de un enfoque integral. Sin educación nutricional, sin un plan realista y sin cambios sostenibles, el efecto de Ozempic es temporal.

Exactamente igual que una dieta extremadamente restrictiva: funciona un tiempo, pero no enseña a mantener los resultados.

Los fármacos pueden ayudar, sí. Pero pensar que son la solución definitiva para perder peso es, siendo claros, una ilusión costosa.