La imagen no solo no representó a la pareja como una familia, sino que incluyó a un hombre y a una niña inexistente, lo que provocó molestia
Por: Brayam Chávez
Una solicitud aparentemente sencilla a una inteligencia artificial terminó por encender un intenso debate en redes sociales. Una mujer perteneciente a la comunidad LGBT pidió a una IA que generara una imagen de cómo se vería su familia junto a su novia, pero el resultado final fue muy distinto a lo que esperaba y rápidamente se volvió viral.
La imagen no solo no representó a la pareja como una familia, sino que incluyó a un hombre y a una niña inexistente, lo que provocó molestia, críticas y reflexiones sobre los sesgos que aún persisten en este tipo de tecnologías.
LA IMAGEN QUE DESATÓ LA CONTROVERSIA
De acuerdo con el testimonio compartido en redes, la mujer solicitó a la inteligencia artificial una representación visual de su vida familiar con su pareja. Sin embargo, la IA interpretó la consigna de forma inesperada: representó a una de ellas como si fuera un hijo, colocó a su novia junto a un hombre y añadió una niña que no forma parte de su realidad.
El resultado causó sorpresa y desconcierto, ya que la imagen no reflejaba en absoluto la dinámica que la pareja había intentado mostrar.
DEBATE ENTRE ERROR TÉCNICO Y SESGOS CULTURALES
Tras la viralización del caso, las opiniones se dividieron. Algunos usuarios señalaron que no se trató de un fallo intencional, sino de una consecuencia de una instrucción poco específica, argumentando que las inteligencias artificiales dependen en gran medida de cómo se formulan las solicitudes.
Otros, en cambio, consideraron que el problema va más allá de un simple malentendido técnico. Para estos usuarios, la imagen refleja cómo la IA sigue reproduciendo modelos tradicionales de familia, incluso cuando se le pide algo distinto.
LA REACCIÓN DE COLECTIVOS PROGRESISTAS
La situación generó incomodidad y críticas dentro de colectivos progresistas y de la comunidad LGBT, quienes cuestionaron que este tipo de herramientas sigan mostrando dificultades para representar la diversidad familiar actual.
Para muchos, el caso evidencia que la tecnología no es neutral y que los sistemas de inteligencia artificial pueden arrastrar prejuicios culturales presentes en los datos con los que fueron entrenados. Desde esta perspectiva, la imagen no solo fue un error, sino un recordatorio de los desafíos pendientes en materia de inclusión y representación.
CUANDO LA IA NO ENTIENDE LA CONSIGNA
Especialistas y usuarios coinciden en que este tipo de episodios también pone sobre la mesa la importancia de aprender a interactuar con la inteligencia artificial de manera más precisa. Una instrucción ambigua puede derivar en resultados inesperados, especialmente cuando se trata de conceptos complejos como la identidad, el género o los modelos de familia.
Aun así, el debate sigue abierto. Mientras algunos piden mejorar la forma en que se formulan las solicitudes, otros exigen que las plataformas de IA trabajen activamente para reducir sesgos y reflejar de manera más fiel la diversidad de realidades que existen hoy en la sociedad.
El caso, más allá de la imagen, dejó claro que la relación entre tecnología y representación social continúa siendo un tema sensible y en constante discusión.