Estos son los usos más prácticos de la sal y el bicarbonato que puedes aplicar en tu hogar

A continuación, te explicamos cómo funciona esta combinación, para qué sirve y qué precauciones conviene tomar antes de usarla en casa

Por: Brayam Chávez

En muchos hogares, la búsqueda de alternativas sencillas y accesibles ha llevado a retomar ingredientes de uso cotidiano. Entre ellos, la sal y el bicarbonato de sodio destacan por su utilidad en tareas de limpieza y en algunas rutinas de cuidado personal. Por separado ya son bien conocidos, pero juntos amplían sus aplicaciones y permiten resolver necesidades comunes de forma práctica.

A continuación, te explicamos cómo funciona esta combinación, para qué sirve y qué precauciones conviene tomar antes de usarla en casa.

¿POR QUÉ COMBINAR SAL Y BICARBONATO?

La efectividad de esta mezcla se basa en la función de cada ingrediente. El bicarbonato de sodio tiene una acción alcalina que ayuda a descomponer restos orgánicos y a neutralizar olores. La sal, por su parte, aporta una fricción ligera que facilita retirar suciedad adherida y suma un efecto antibacteriano.

Al unirse, forman una mezcla versátil que se adapta a distintas tareas domésticas. Su uso frecuente responde a una razón clara: el resultado es más efectivo que utilizar cada ingrediente por separado.

USOS MÁS COMUNES EN LA LIMPIEZA DEL HOGAR

La combinación de sal y bicarbonato se ha vuelto popular en diferentes áreas de la casa. Algunos de sus usos más prácticos incluyen:

  • Limpieza de inodoros y baños.
  • Destape de tuberías con acumulación ligera.
  • Limpieza profunda de telas y superficies resistentes.

En estos casos, la mezcla ayuda a retirar residuos y a reducir olores sin necesidad de recurrir a productos comerciales. Por esta razón, cada vez más personas la integran a su rutina de limpieza diaria.

Pie de foto: La mezcla de sal y bicarbonato se utiliza como alternativa casera para la limpieza del hogar. Foto: Internet

CÓMO PREPARAR UNA PASTA LIMPIADORA MULTIUSO

La preparación es sencilla y no requiere utensilios especiales. Para una pasta básica se necesitan:

  • Dos cucharadas de bicarbonato de sodio.
  • Una cucharada de sal.
  • Agua caliente, agregada poco a poco.

Los ingredientes se mezclan hasta obtener una pasta manejable. Esta preparación se puede aplicar en azulejos, acero inoxidable y manchas difíciles. Después, se frota con cuidado y se enjuaga con agua.

CÓMO LIMPIAR EL INODORO CON SAL Y BICARBONATO

Para el inodoro o el baño, se recomienda preparar una mezcla en partes iguales. Un ejemplo es utilizar 250 gramos de sal y 250 gramos de bicarbonato de sodio.

La mezcla se esparce directamente sobre la superficie. Para una mejor distribución, se pueden añadir unas cucharadas de aceite neutro. Se aconseja dejar actuar varias horas o incluso toda la noche. Al final, se cepilla y se descarga el agua para retirar los residuos y los olores.

Pie de foto: Este método casero ayuda a reducir olores y eliminar residuos en el inodoro. Foto: Internet

APLICACIONES EN EL CUIDADO PERSONAL

Más allá de la limpieza, esta combinación también se utiliza en rutinas de cuidado personal. Uno de los usos más comunes son los baños de pies, populares para aliviar la sensación de cansancio después de jornadas largas.

Para ello, se colocan sal y bicarbonato en una palangana con agua tibia y se dejan reposar los pies durante algunos minutos, generando una sensación de descanso y frescura.

En el ámbito médico, las soluciones salinas con bicarbonato se emplean en lavados nasales. En este punto, es importante señalar que su aplicación debe realizarse con mucha precaución y siempre bajo recomendación médica.

PRECAUCIONES QUE DEBES TOMAR

Aunque se trata de ingredientes comunes, no todas las aplicaciones son adecuadas para todas las personas o superficies. Especialistas advierten que quienes padecen hipertensión o problemas renales deben evitar ciertos usos de estas mezclas.

En cuanto a la limpieza, no se recomienda aplicar sal y bicarbonato sobre materiales delicados como vidrio, mármol o superficies pulidas, ya que la fricción puede provocar rayones y daños permanentes.

UNA OPCIÓN SENCILLA PARA EL USO DIARIO

La sal y el bicarbonato de sodio forman una combinación accesible para tareas del hogar y algunos cuidados básicos. Su preparación es simple y su aplicación es flexible, siempre que se sigan las recomendaciones y precauciones necesarias.

Con información clara y un uso responsable, esta mezcla puede convertirse en un recurso útil para mantener el hogar y atender necesidades cotidianas sin complicaciones.