Esto dice la psicología sobre las personas que evitan mirar a los ojos durante una conversación

Este comportamiento suele estar relacionado con la forma en que el cerebro procesa estímulos, emociones y pensamientos en tiempo real

Por: Brayam Chávez

La psicología conductual analiza cómo los gestos inconscientes influyen en la comunicación diaria. Dentro de este campo, el contacto visual es uno de los elementos más relevantes del lenguaje no verbal, ya que aporta información constante sobre el estado emocional y mental de quienes participan en una conversación.

Especialistas explican que la mirada no solo cumple una función social, sino también cognitiva. Su uso —o evitación— responde a distintos procesos internos que se activan de manera automática durante la interacción.

Contrario a la creencia popular, desviar la vista no es sinónimo de engaño. La psicología descarta que la falta de contacto visual esté ligada exclusivamente a la deshonestidad. Mirar hacia otro lado puede tener múltiples explicaciones que no implican ocultar información.

Este comportamiento suele estar relacionado con la forma en que el cerebro procesa estímulos, emociones y pensamientos en tiempo real.

EL CEREBRO ROMPE EL CONTACTO VISUAL PARA PROCESAR INFORMACIÓN

Durante una conversación, la mente recibe y organiza datos de manera constante. Escuchar, interpretar y responder genera una alta carga cognitiva. Para evitar la saturación mental, el cerebro puede interrumpir momentáneamente el contacto ocular.

Esta pausa visual funciona como un mecanismo de autorregulación que ayuda a mantener el equilibrio mental y facilita la concentración en el contenido del mensaje.

MIRAR FIJAMENTE REQUIERE ESFUERZO MENTAL

Sostener la mirada implica un gasto considerable de energía cognitiva. El contacto visual prolongado aumenta la sensación de exposición y vulnerabilidad. Para compensar este esfuerzo, muchas personas desvían la vista mientras piensan o elaboran una respuesta.

Lejos de ser un signo negativo, esta conducta permite acceder con mayor facilidad a recuerdos, ideas complejas y procesos reflexivos.

FACTORES EMOCIONALES QUE INFLUYEN EN LA MIRADA

La timidez y la ansiedad social son causas frecuentes por las que una persona evita mirar a los ojos. El miedo al juicio o a la evaluación externa genera tensión interna, lo que lleva al individuo a reducir el contacto visual como una forma de protección emocional.

En estos casos, desviar la mirada ayuda a disminuir la presión psicológica durante la interacción.

CUÁNTO TIEMPO SE MANTIENE EL CONTACTO VISUAL

Estudios en psicología indican que, durante la escucha activa, las personas mantienen el contacto visual alrededor del setenta por ciento del tiempo. Sin embargo, al hablar, este porcentaje se reduce a cerca del treinta por ciento.

La razón es práctica: hablar exige organizar ideas, construir frases coherentes y controlar el discurso. Este proceso compite con la atención visual, por lo que la mirada suele desviarse mientras se formula el mensaje.

LA PRIORIDAD DEL MENSAJE SOBRE EL GESTO

Esta diferencia demuestra que el cerebro prioriza la claridad del lenguaje verbal. Al reducir estímulos externos, como la observación directa del interlocutor, se facilita la precisión del mensaje que se desea comunicar.

Desde la psicología, este comportamiento se interpreta como un signo de eficiencia cognitiva y no como una falla en la comunicación.

OTROS ELEMENTOS DEL LENGUAJE NO VERBAL

La mirada es solo uno de los múltiples canales de comunicación no verbal. La psicología conductual identifica otros como la postura corporal, los movimientos de las manos, la distancia física y el tono de voz.

El ritmo del habla, conocido como paralenguaje, también influye en la interpretación del mensaje. El cerebro integra todas estas señales de forma automática en cada encuentro social.

Comprender estos mecanismos permite interpretar mejor las conductas cotidianas y reducir malentendidos en la comunicación interpersonal.