Duelos invisibles: qué son y cómo aprender a afrontarlos

Muchas personas sienten que no tienen derecho a sufrir, lo que favorece el aislamiento y el silenciamiento emocional

Por: César Leyva

Cuando pensamos en duelo, casi siempre lo asociamos con la muerte de un ser querido. Sin embargo, existen pérdidas profundas que no siempre son reconocidas ni validadas socialmente.

A estos procesos se les conoce como duelos invisibles o silenciosos, y pueden ser igual o incluso más dolorosos que aquellos acompañados por rituales y apoyo colectivo.

El duelo, explica la doctora Mariana Rodríguez Lugo, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, es una respuesta natural ante una pérdida significativa. Incluye manifestaciones emocionales, físicas, cognitivas y conductuales que varían de persona a persona. El problema surge cuando la pérdida no es considerada "digna" de duelo por la sociedad.

¿CÓMO SE GENERAN LOS DUELOS INVISIBLES?

Los duelos invisibles aparecen tras experiencias como una ruptura amorosa, la muerte de una mascota, un aborto o pérdida gestacional, la migración, la pérdida de la salud, el fin de una amistad, el desempleo o el llamado "nido vacío".

Al no existir rituales ni permisos sociales para expresar el dolor, muchas personas sienten que no tienen derecho a sufrir, lo que favorece el aislamiento y el silenciamiento emocional.

Comentarios como "no es para tanto" o "ya vendrá algo mejor" suelen invalidar el dolor y pueden complicar el proceso. En lugar de elaborarse, el duelo se esconde. Con el tiempo, esto puede derivar en problemas de ansiedad, depresión o una desadaptación significativa en áreas importantes de la vida.

¿CÓMO TRATAR LOS DUELOS INVISIBLES?

La especialista recomienda empezar por reconocer y validar las propias emociones. Tristeza, enojo, culpa o confusión cumplen una función reguladora y no deben reprimirse. Preguntarse por qué surge cada emoción ayuda a integrarla al proceso de duelo.

Otro factor clave es el apoyo social. Aunque la pérdida no sea visible para todos, compartirla con personas de confianza puede normalizar la experiencia y aliviar la carga emocional. Buscar acompañamiento terapéutico también es una herramienta valiosa.

Toda pérdida es significativa para quien la vive. Reconocer los duelos invisibles es un paso esencial para sanar y seguir adelante sin añadirle más dolor al dolor.