Este domingo inicia el tiempo de espera y preparación previo a la Navidad y la corona es un elemento esencial en la tradición católica
Por: César Leyva
La Corona de Adviento es mucho más que un adorno navideño: es un signo espiritual que prepara a las familias para la llegada del Niño Jesús. Su presencia en los hogares recuerda que el Adviento es un tiempo de espera, esperanza y renovación interior.
¿QUÉ ES LA CORONA DE ADVIENTO?
Se trata de una corona circular elaborada tradicionalmente con follaje verde, de pino, abeto o material similar, y adornada con cuatro velas. Cada elemento tiene un significado que invita a vivir este periodo litúrgico de forma consciente y profunda.
SIGNIFICADO DE SUS ELEMENTOS
- Forma circular: El círculo, sin principio ni fin, simboliza la eternidad de Dios y la esperanza en la venida de Cristo. También recuerda los siglos de espera del Mesías desde Adán hasta el nacimiento de Jesús, así como la preparación para su segunda venida.
- Follaje verde: Representa la esperanza, la gracia y el crecimiento espiritual. Su color vivo evoca la vida nueva que trae la Navidad.
¿QUÉ SIGNIFICAN LAS VELAS DE ADVIENTO?
Cada domingo se enciende una vela acompañada de oración, lectura bíblica y un villancico. La luz progresiva simboliza cómo Cristo disipa la oscuridad del mundo. Cada vela corresponde a una de las cuatro semanas de Adviento.
COLORES Y ORDEN DE LAS VELAS
La costumbre indica usar tres velas moradas y una rosa:
- Velas moradas (1°, 2° y 4° domingo): representan penitencia, humildad y preparación.
- Vela rosa (3° domingo - Gaudete): significa alegría porque la Navidad está cerca. Este domingo invita a regocijarse ante la inminente llegada de Jesús.
¿CUÁNDO SE ENCIENDE EL CIRIO BLANCO?
Durante la Nochebuena, la familia enciende un cirio colocado al centro de la Corona. Su luz representa a Cristo, Luz del mundo, y se acompaña con una oración de acción de gracias pidiendo que Jesús nazca en el corazón de cada miembro del hogar.
La Corona de Adviento, con sus signos y oraciones, nos ayuda a vivir una preparación auténtica para recibir con gozo el nacimiento del Salvador.