Cómo detectar el parvovirus en los perros: síntomas y tratamientos

Por su alta peligrosidad, es fundamental estar atento a cualquier signo de contagio en tu perro, especialmente en cachorros y perros no vacunados

Por: Brayam Chávez

El parvovirus canino, conocido simplemente como parvovirus, es una enfermedad viral grave y potencialmente mortal. Por su alta peligrosidad, es fundamental estar atento a cualquier signo de contagio en tu perro, especialmente en cachorros y perros no vacunados.

SÍNTOMAS DEL PARVOVIRUS EN PERROS

Esta enfermedad afecta principalmente a cachorros a partir de las cuatro semanas de vida, aunque los perros adultos sin vacunación también pueden contagiarse. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Diarrea, que a menudo puede incluir sangre.
  • Vómitos frecuentes.
  • Fiebre.
  • Pérdida de apetito y decaimiento general.
  • Apatía o letargo.
  • Depresión y falta de energía.
  • Pérdida de peso.
  • Dolor al tocar el abdomen.
  • Deshidratación en casos graves.
  • Detectar estos signos a tiempo es clave para proteger la vida de tu mascota.

TRATAMIENTO DEL PARVOVIRUS EN PERROS

El parvovirus requiere atención veterinaria inmediata. El tratamiento puede incluir:

  • Terapia antibiótica y monitorización de análisis sanguíneos para evaluar la evolución del paciente.
  • Fluidoterapia endovenosa para prevenir la deshidratación.
  • Tratamiento de soporte para aliviar los síntomas.
  • Soporte nutricional adaptado al estado del perro.
  • Control de la motilidad digestiva y de la digestión gástrica.
  • Administración de plasma, albúmina o sangre, según la gravedad del caso.

El seguimiento cercano por parte del veterinario es esencial para controlar posibles complicaciones y garantizar la recuperación del animal.

PREVENCIÓN Y CUIDADOS

La prevención es clave para reducir el riesgo de contagio. Asegúrate de vacunar a tu perro siguiendo el calendario recomendado y observa atentamente cualquier cambio en su comportamiento o apetito. Ante la más mínima sospecha de parvovirus, acude de inmediato a un veterinario para descartar la enfermedad y actuar a tiempo.

Mantener una vigilancia constante sobre la salud de tu perro puede marcar la diferencia entre una recuperación completa y complicaciones graves.