La mayoría de los casos tiene origen en la boca, donde bacterias descomponen restos de comida y producen compuestos de azufre responsables del olor
Por: Brayam Chávez
El mal aliento, o halitosis, es un problema común que afecta la vida social, laboral y personal. Según Harvard Health Publishing y la Federación Dental Internacional, hasta el 50 por ciento de la población lo experimenta en algún momento. La mayoría de los casos tiene origen en la boca, donde bacterias descomponen restos de comida y producen compuestos de azufre responsables del olor desagradable.
¿POR QUÉ APARECE EL MAL ALIENTO?
El principal reservorio de bacterias es la lengua. La acumulación de restos de comida y la boca seca favorecen la proliferación bacteriana, generando halitosis. Factores como alimentos con olores fuertes, tabaco o enfermedades bucales pueden intensificar el problema.
Hidratación: tu primera defensa
Beber agua con frecuencia ayuda a eliminar residuos y estimula la saliva, que combate las bacterias. Tomar sorbos pequeños durante el día, especialmente después de hablar mucho o tras varias horas sin comer, mantiene la boca fresca y reduce la halitosis.
Chicle sin azúcar
El chicle sin azúcar, especialmente con xilitol, estimula la producción de saliva y neutraliza compuestos malolientes. Es importante evitar chicles con azúcar, ya que alimentan a las bacterias y pueden empeorar el aliento con el tiempo.
Enjuagues y sprays orales
Cuando no es posible cepillarse, los enjuagues sin alcohol y sprays orales ayudan a reducir bacterias y refrescar el aliento. Se recomienda elegir productos sin alcohol para evitar resequedad.
ALIMENTOS QUE AYUDAN A MEJORAR EL ALIENTO
Alimentos como manzanas, zanahorias y apio estimulan la saliva y remueven restos de comida. El yogur natural sin azúcar reduce bacterias gracias a sus probióticos. Hierbas frescas como perejil, menta o cilantro contienen clorofila, que neutraliza olores.
Alimentos y bebidas a evitar
Ajo, cebolla, pescados, especias fuertes, café y alcohol favorecen la halitosis al secar la boca y producir compuestos malolientes. Acompañarlos con agua puede reducir su impacto.
Limpieza de la lengua sin cepillo
Si no cuentas con un cepillo, limpiar la lengua con una cuchara limpia ayuda a retirar bacterias y ofrece alivio inmediato. Repetir varias veces al día puede mejorar la frescura del aliento.
CUÁNDO CONSULTAR A UN PROFESIONAL
Si la halitosis persiste pese a estas medidas, puede ser señal de caries, infecciones o problemas digestivos. Consultar a un dentista permite diagnosticar y tratar la causa subyacente, protegiendo la salud bucal y general.