John Eric Spiby fue identificado por las autoridades como el líder del grupo, que estaba integrado por al menos cuatro personas
Por: César Leyva
Lo que hubiera podido ser el inicio de una jubilación tranquila se convirtió en uno de los casos de narcotráfico más impactantes del Reino Unido. John Eric Spiby, un hombre de 80 años oriundo del Gran Mánchester, fue condenado a más de 16 años de prisión tras liderar una red dedicada a la fabricación y distribución masiva de medicamentos ilegales para la ansiedad.
Spiby ganó en 2010 un premio de 2.77 millones de euros en la lotería. Sin embargo, lejos de retirarse y disfrutar de su fortuna, decidió utilizar ese dinero como capital inicial para montar un negocio ilícito de gran escala, según explicó la fiscal Emma Clarke durante el juicio.
UN NEGOCIO ILEGAL DE GRAN ESCALA
La investigación reveló que la organización llegó a recaudar millones de euros gracias a la venta de pastillas falsificadas. El grupo contaba con maquinaria especializada para la producción industrial de comprimidos, cuya fabricación comenzó en una granja propiedad de Spiby.
Con el crecimiento del negocio, las operaciones se trasladaron a un complejo de mayores dimensiones en la ciudad de Salford, de acuerdo con información publicada por el diario The Times.
Para ocultar las actividades ilegales, la red operaba bajo la fachada de una empresa llamada Nutra Inc. Spiby fue identificado por las autoridades como el líder del grupo, que estaba integrado por al menos cuatro personas.
LA PARTICIPACIÓN DE SU HIJO
El caso tomó un giro aún más grave al confirmarse la implicación directa de su hijo, John Spiby, de 37 años. Según el expediente judicial, él se encargaba de trabajos manuales y de la manipulación de las sustancias durante el proceso de fabricación de las pastillas. Ambos fueron hallados culpables por su rol activo dentro de la organización criminal.
La principal sustancia producida y distribuida era el etizolam, un compuesto que se comercializaba de forma ilegal con la apariencia del conocido medicamento Valium.
LA SENTENCIA
La Justicia británica condenó a John Eric Spiby a 16 años y seis meses de prisión, mientras que su hijo recibió una pena de nueve años. Al dictar la sentencia, el juez Nicholas Clark fue contundente: "A pesar de ganar la lotería, decidió continuar una vida dedicada al crimen, alejada de lo que hubieran sido unos años normales de jubilación".