Todo comenzó hace años, cuando una pequeña salió de su casa para ir a la tienda y nunca regresó. La colonia entera la buscó sin éxito
Por: Brayam Chávez
En el fraccionamiento Villa Bonita, ubicado en Cajeme, circula una historia que ha estremecido a vecinos durante años. Se trata de la leyenda de "la niña", un espectro que, según quienes la han visto, no se parece en nada a una niña común. Entre los habitantes se le conoce simplemente como "la que volvió".
Todo comenzó hace años, cuando una pequeña salió de su casa para ir a la tienda y nunca regresó. La colonia entera la buscó sin éxito, pero algunos aseguran que la niña regresó de otra manera, dejando tras de sí miedo y misterio.
APARICIONES QUE HIELAN LA SANGRE
Testigos relatan que en noches frías y silenciosas, especialmente bajo los postes donde la luz falla, aparece una figura descalza, con un vestido blanco manchado de tierra y el cabello húmedo. Sus palabras parecen no ser de este mundo: "¿Me ayudas?... Ya no encuentro mi casa...".
Quienes se acercan demasiado aseguran que la niña retrocede y se desvanece como si la calle misma la tragara. Los momentos más inquietantes ocurren alrededor de las 3 de la mañana: las calles se llenan de un silencio absoluto, los perros desaparecen y los focos parpadean. Algunos vecinos escuchan golpes suaves en ventanas y puertas, insistentes, como si dedos fríos tocaran sin descanso.
OJOS VACÍOS Y SONRISAS QUE ATERRAN
Uno de los relatos más escalofriantes fue el de un vecino que la encontró en medio de la calle. Al llamarla, la figura levantó el rostro y mostró dos huecos en lugar de ojos, acompañados de una sonrisa extraña y perturbadora. Antes de desaparecer, susurró: "Tú sí sabes regresar... llévame contigo". Al día siguiente, el hombre despertó con marcas en los tobillos, como si unas manos invisibles lo hubieran tocado durante la noche.
CONSEJOS DE QUIENES CONOCEN LA LEYENDA
Los abuelos de Villa Bonita repiten una advertencia constante: si ves a una niña caminando sola en el fraccionamiento, no es una niña común y no está sola. La leyenda asegura que ella busca que alguien la acompañe a su casa, pero quienes aceptan pueden no regresar.
Por eso, si pasas por Villa Bonita de noche y percibes pasos detrás de ti o ves una figura pequeña bajo un poste, no le respondas, no la mires y no abras la puerta. Según la tradición local, la niña no quiere volver a su hogar; quiere llevarte al suyo.