El ‘Manos Puercas’, un sazón que cautivó a los sonorenses

El sabor de sus "dogos" lo han llevado a mantener una clientela fiel y constante

Por: Jesús Moreno Valenzuela

Una de las comidas que se han vuelto características en Sonora son los tradicionales ‘dogos’, donde cada región del estado le añade algo que los hace únicos y deliciosos al paladar. 

Tal es el caso de la sazón de Carlos Enrique Garibay Hernández, mejor conocido como ‘’El Manos Puercas’’, quien por falta de trabajo decidió emprender, con una carreta de comida sobre la carretera que conecta Hermosillo con San Pedro El Saucito, sobre el bulevar Enrique Mazón. 

Actualmente sus hotdog’s llevan 16 años de trayectoria y son conocidos por todos los hermosillenses, quienes día con día hacen fila para para probar uno de sus "dogos" que los prepara con mayonesa, lechuga, tomate y mucho tocino. 

Pese a que este es un platillo que se acostumbra consumir de cena, Carlos tomó la decisión de venderlo en las mañanas debido a la gran competencia que existe en las noches. 

Así, desde la madrugada prepara todos los ingredientes para abrir a partir de las seis de la mañana a doce de mediodía, donde los camioneros que transitan por la zona, ya tienen identificado el puesto y hacen una parada "habitual", para desayunar. 

ORIGEN DE SU APODO

El apodo de "Manos Puercas", nació debido a un cliente que solía acudír a comer a dicha carreta con su pequeña hija; un día el padre le preguntó a la infanta si quería un dogo y ella respondió que no, "porque tenía las manos puercas", lo cual el joven Carlos lo tomó con gracia y desde entonces ese sobrenombre se le quedó.

Todos los días se aprecian grandes filas de clientes a la espera de probar los sabrosos dogos de ‘El Manos Puercas’, tal es caso de Daniel Lugo, que desde temprano acude para iniciar su día con energía:

‘’Otro rollo es el manos puerco, leyenda de Hermosillo’’, comentó.

Otro de los clientes habituales es Carlos Jaime, quien definió los "dogos" del Manos Puertas como inigualable.

’El manos puercas, es un icono de la gastronomía callejera, o más bien carretera’’, expresó.