Hallazgo de fosa clandestina en Concordia revela avances en búsqueda de mineros desaparecidos

Los hechos ocurrieron el 23 de enero, cuando hombres armados interceptaron a los trabajadores en la sierra de Concordia, al sur de Sinaloa

Por: Ofelia Fierros

Las autoridades confirmaron la identidad de cuatro trabajadores del sector minero que fueron localizados sin vida en fosas clandestinas en el municipio de Concordia, en la zona serrana del sur de Sinaloa. El hallazgo permitió esclarecer parte del caso relacionado con el secuestro de personal vinculado a actividades mineras en la región.

De acuerdo con la información oficial, las víctimas identificadas corresponden a Ignacio Aurelio Salazar Flores, originario de Sombrerete, Zacatecas; José Ángel Hernández Vélez, de Cañitas de Felipe Pescador, Zacatecas; y José Manuel Castañeda Hernández, procedente del estado de Guerrero, y José Antonio Jiménez Nevárez, de Sonora. Todos formaban parte del grupo de trabajadores privados de la libertad semanas atrás.

El caso se originó el 23 de enero de 2026, cuando un grupo armado interceptó a varios empleados relacionados con un proyecto minero que opera en la sierra de Concordia. Los hechos ocurrieron cuando algunos de los trabajadores se encontraban en viviendas cercanas al campamento y otros se dirigían a iniciar su jornada laboral.

Las investigaciones iniciales señalan que la mayoría de los trabajadores laboraba para la empresa minera canadiense Vizsla Silver, con presencia en la región. De manera preliminar, las autoridades no descartan la posible participación de una célula delictiva vinculada al grupo criminal conocido como "Los Chapitos", por lo que se desplegaron operativos conjuntos entre fuerzas federales, estatales y elementos militares.

Semanas después del secuestro, los trabajos de búsqueda permitieron localizar restos humanos y cuerpos enterrados en fosas clandestinas dentro del municipio de Concordia. Los análisis forenses hicieron posible la identificación de tres de las víctimas, mientras continúan las labores para dar con el paradero del resto de los trabajadores desaparecidos.

Este hecho provocó la suspensión temporal de actividades mineras en la zona y un reforzamiento de la seguridad en la región serrana, considerada estratégica por la presencia de yacimientos de metales preciosos, los cuales representan un alto interés económico para grupos delictivos debido a su valor y a la infraestructura fija que requieren las operaciones mineras.

Las autoridades informaron que las investigaciones siguen en curso y que no se descarta la localización de más víctimas conforme avancen los operativos en la región.