Esta es la razón por la que los mosquitos son más agresivos durante el último año, según expertos

De acuerdo con especialistas, este fenómeno no es casual y está directamente relacionado con el impacto humano en los ecosistemas naturales

Por: Brayam Chávez

En el último año, muchas personas han notado que los mosquitos parecen más insistentes y agresivos que antes. Las picaduras son más frecuentes y la preocupación por enfermedades como el dengue o el Zika ha ido en aumento. De acuerdo con especialistas, este fenómeno no es casual y está directamente relacionado con el impacto humano en los ecosistemas naturales.

Uno de los ejemplos más claros se encuentra en la Mata Atlántica de Brasil, una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta, que hoy enfrenta una grave pérdida de su entorno natural.

LA MATA ATLÁNTICA Y SU TRANSFORMACIÓN

La Mata Atlántica se extiende a lo largo de la costa este de Brasil y llega hasta Paraguay y Argentina. Durante décadas, la tala y la urbanización han reducido este ecosistema a cerca de un tercio de su tamaño original.

La desaparición del bosque no solo afecta a plantas y animales. También altera el equilibrio natural y termina impactando de forma directa en la vida cotidiana y la salud de las personas que habitan cerca de estas zonas.

QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE LA DEFORESTACIÓN Y LOS MOSQUITOS

Cuando los bosques se reducen, muchos animales que antes servían como alimento para los mosquitos desaparecen o se alejan. Ante la falta de estas presas naturales, los insectos cambian su comportamiento y comienzan a buscar con mayor frecuencia sangre humana.

Un estudio publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution confirmó este cambio. La investigación fue realizada por especialistas de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro, el Instituto Oswaldo Cruz y la Universidad Federal de Río de Janeiro, quienes advirtieron que la pérdida de biodiversidad deja a los humanos como el principal objetivo de las picaduras.

POR QUÉ ESTE CAMBIO REPRESENTA UN RIESGO

El aumento de picaduras humanas implica un mayor riesgo de transmisión de enfermedades. Virus como el dengue, Zika, chikungunya y la fiebre amarilla encuentran un terreno más favorable cuando hay más contacto entre mosquitos y personas.

En zonas donde la selva está degradada, el equilibrio natural se rompe: hay menos animales silvestres, los mosquitos buscan nuevas fuentes de alimento y las personas quedan más expuestas a posibles brotes.

UN FENÓMENO QUE PUEDE REPETIRSE EN OTROS PAÍSES

De acuerdo con los investigadores, lo que ocurre en Brasil podría estar sucediendo en otras regiones de Latinoamérica y del mundo. El doctor Sergio Machado explicó que este patrón también puede aparecer en lugares donde la deforestación avanza, hay caza excesiva de animales o el ecosistema se ve afectado por la contaminación y el cambio climático.

En todos los casos, el resultado es similar: menos fauna y mayor presión de los mosquitos sobre las poblaciones humanas.

CÓMO SE REALIZÓ EL ESTUDIO

El trabajo de campo se llevó a cabo en la Reserva Ecológica de Guapiaçu y en el Sítio Recanto Preservar, en el estado de Río de Janeiro. Son zonas donde conviven fragmentos de selva con comunidades humanas cercanas.

Los investigadores colocaron trampas de luz y lograron capturar 1,714 mosquitos de 52 especies distintas. De ellos, solo 145 hembras tenían sangre en el abdomen, lo que permitió analizar su alimentación.

QUÉ REVELÓ EL ANÁLISIS DE LA SANGRE

En laboratorio, los científicos analizaron el ADN de la sangre encontrada en los mosquitos. En 24 muestras se logró identificar con claridad el origen y en 18 casos correspondía a sangre humana.

El resto provenía de aves, un anfibio, un perro y un ratón. Los resultados mostraron una clara tendencia: los mosquitos capturados se estaban alimentando principalmente de personas.

Algunas especies incluso mostraron una dieta mixta, lo que confirma que están adaptándose a nuevas fuentes de alimento.

LAS LIMITACIONES DEL ESTUDIO

Los expertos aclararon que no todas las muestras pudieron analizarse, ya que en algunos casos la cantidad de sangre era mínima. Esto limita la detección del ADN, sobre todo cuando el mosquito se alimenta de más de un animal.

Por ello, recomendaron mejorar las técnicas de análisis y ampliar las investigaciones para obtener datos más completos.

IMPLICACIONES PARA LA SALUD PÚBLICA

El cambio en el comportamiento de los mosquitos tiene consecuencias directas en la salud pública. A mayor número de picaduras humanas, mayor riesgo de transmisión de virus.

Los especialistas consideran que estos hallazgos pueden ayudar a diseñar mejores estrategias de prevención y control, especialmente en zonas donde la deforestación continúa avanzando.

QUÉ MEDIDAS RECOMIENDAN LOS EXPERTOS

Entre las principales recomendaciones se encuentra fortalecer la vigilancia de mosquitos y el monitoreo de casos humanos de enfermedades. Además, los especialistas subrayan la importancia de la reforestación para recuperar la fauna y reducir la presión sobre las personas como fuente de alimento.

La educación ambiental también juega un papel clave. Entender cómo la destrucción del entorno afecta directamente la salud puede ayudar a tomar decisiones más responsables.

POR QUÉ CADA ACCIÓN CUENTA

Cada árbol que se tala y cada animal que desaparece altera la cadena natural. Como señalan los expertos, los mosquitos buscan las fuentes de alimento más accesibles, y en ecosistemas dañados, los humanos se convierten en el blanco más fácil.

Comprender esta relación permite dimensionar cómo el cuidado del ambiente no solo protege la naturaleza, sino también la salud de millones de personas.