La declaración vuelve a elevar la tensión internacional en un contexto marcado por protestas internas en Irán, presiones económicas y advertencias
Por: Brayam Chávez
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia en materia comercial y diplomática al anunciar que su gobierno impondrá aranceles del 25 por ciento a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán. El mensaje fue difundido a través de su red social Truth Social y, según indicó, la medida tendría efecto inmediato.
La declaración vuelve a elevar la tensión internacional en un contexto marcado por protestas internas en Irán, presiones económicas y advertencias cruzadas entre ambos gobiernos.
ARANCELES COMO HERRAMIENTA DE PRESIÓN INTERNACIONAL
De acuerdo con lo publicado por Trump, cualquier nación que realice negocios con la República Islámica de Irán enfrentará un arancel del 25 por ciento en sus intercambios con Estados Unidos. El mandatario no detalló qué tipo de operaciones quedarían sujetas a la medida, pero dejó claro que se trata de una estrategia para aislar económicamente al gobierno iraní.
El anuncio fue acompañado por una imagen del mensaje original difundido en Truth Social, donde Trump reafirma su postura de línea dura frente a Teherán.
TRUMP OFRECE "AYUDA" A IRÁN EN MEDIO DE PROTESTAS
Días antes, el 10 de enero, Donald Trump aseguró que Estados Unidos está dispuesto a apoyar al pueblo iraní en su búsqueda de "libertad". El mensaje llegó en medio de una ola de manifestaciones que se han extendido por varias ciudades de Irán y que surgieron como respuesta a la crisis económica y al aumento del costo de vida.
"Irán está mirando a la libertad, tal vez como nunca antes. Estados Unidos está listo para ayudar", escribió el mandatario estadounidense, reforzando su narrativa de respaldo a los manifestantes.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó públicamente su apoyo al "valiente pueblo de Irán", señalando que las protestas ya no solo cuestionan la gestión económica, sino también al liderazgo político del país.
IRÁN RESPONDE CON ADVERTENCIAS MILITARES
Desde Teherán, las reacciones no se hicieron esperar. El presidente del parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió que si Estados Unidos lanza un ataque contra Irán, tanto Israel como las bases militares y barcos estadounidenses en la región serían considerados "objetivos legítimos".
Por su parte, la agencia Tasnim, vinculada al gobierno iraní, informó que las fuerzas de seguridad han desmantelado varias células armadas y detenido a presuntos agentes con vínculos en el extranjero durante los últimos días.
LA CRISIS ECONÓMICA DETRÁS DEL DESCONTENTO SOCIAL
El trasfondo de las protestas en Irán tiene un fuerte componente económico. Durante 2025, el rial iraní registró una caída cercana al 45 por ciento frente al dólar estadounidense, según datos citados por Bloomberg. Esta depreciación ha reducido drásticamente el poder adquisitivo de la población.
Actualmente, el valor del rial es tan bajo que con una sola unidad apenas se puede adquirir una fracción mínima de divisas extranjeras, lo que, sumado a una inflación estimada en torno al 42 por ciento, ha encarecido los productos básicos y los gastos cotidianos.
EL PESO DEL PETRÓLEO Y LAS SANCIONES
La economía iraní también enfrenta presiones estructurales. A las sanciones internacionales y la desconfianza derivada de la corrupción, se suma su alta dependencia del petróleo. Con el barril rondando los 60 dólares, las finanzas públicas se ven comprometidas, ya que, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, Irán necesitaría precios mucho más altos para sostener su presupuesto.
Además, el sistema de tipos de cambio diferenciados y los subsidios a ciertas importaciones han incrementado la volatilidad de la moneda, empujando a muchos ciudadanos a refugiar sus ahorros en divisas extranjeras, oro o bienes raíces.
PROTESTAS, CORTES DE INTERNET Y TENSIÓN CRECIENTE
El malestar social se intensificó a finales de diciembre, cuando comenzaron las manifestaciones masivas. Con el paso de los días, las protestas se expandieron a distintas regiones del país y el gobierno respondió con restricciones severas, incluyendo el cierre del acceso a internet por varias horas consecutivas.
En este contexto, Trump advirtió que podría tomar acciones más contundentes si continúan los ataques contra civiles, aunque también reconoció que existen intentos de contacto por parte de Irán para negociar.
El escenario actual refleja una escalada de presión económica, amenazas políticas y un clima social cada vez más tenso, donde las decisiones de Washington podrían tener un impacto directo no solo en Irán, sino también en los países que mantengan vínculos comerciales con Teherán.