Para continuar produciendo alimentos para la sociedad mexicana y para el mercado de exportación cuando sea posible hacerlo
Por: Mario Saucedo Gómez
En la mesa del análisis de los productores agrícolas de las diferentes regiones del país, está qué seguirá para esta actividad en este año de negociación del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá.
Y claro que es bastante abultada la agenda para continuar produciendo alimentos para la sociedad mexicana y para el mercado de exportación cuando sea posible hacerlo.
Reconociendo que no existe la posibilidad de que el tema de los granos sea eliminado del documento final del acuerdo comercial a firmarse en julio de este año.
Y más cuando los agricultores de los países socios de México en este acuerdo le apuestan bastante a que, conforme pasan los años, sus entregas de productos primarios aumenten considerablemente.
Que no es un objetivo a cumplir, sino que de manera directa la llegada de más volúmenes de productos agrícolas al país cada vez es mayor y eso con la marca estadounidense ya marcada desde 1994.
Que en este Gobierno del vecino país del norte se ve como que ahora llegan con todo para que los pedimentos de sus granjeros sean acordados de manera satisfactoria.
Quedando como pendiente para las autoridades mexicanas en recibir y acordar apoyos a los productores agrícolas como todos los años, porque el rector del futuro de la agricultura está en el acuerdo comercial.
Pero la agricultura en México y Sonora enfrentará en 2026 retos estructurales como cambio climático, escasez de agua y políticas públicas insuficientes que afectan la rentabilidad y la autosuficiencia.
Y estos factores persisten desde el año 2025 que logran agravar la situación del campo mexicano, porque es continuo el incremento a las importaciones y la aplicación de barreras comerciales.
Porque es real el pensar en los efectos del cambio climático que muchas veces se manifiesta que es necesaria la reconversión productiva, pero con solo recomendaciones no logra avanzarse.
Y también es cierto que existen barreras comerciales porque se imponen cuotas compensatorias y riesgos de dumping sumados a la volatilidad cambiaria y competencia con la importación de granos.
Y en estos tiempos con tanta experiencia de operación productiva y de actividad comercial, es necesaria el establecimiento de políticas públicas efectivas sin recortes presupuestales a la Sader.
De la misma manera es difícil que exista una real viabilidad agrícola cuando existe ausencia de créditos accesibles y con la presencia permanente del ingreso objetivo dejando al productor sin apoyo.
Esto conjuntamente con la inseguridad rural, altos costos de los insumos e inflación complican la comercialización y la asistencia técnica, todo ello de presencia permanente y hasta hoy no superada.
Porque para este año después de muchas reuniones y foros nacionales y regionales, la pregunta que está en el ánimo de los productores agrícolas es, ¿y ahora qué sigue para la producción de alimentos?
Que muchas veces entienden que no nada más es de reconocimiento de que la problemática existe y lograr soluciones a medias, sino que es de sensibilidad económica y social.
Porque se entiende la importancia de producir alimentos en el país y el que llegue el momento en que no sea así no será bueno para México por más barato que sea el producto agrícola externo.
DEL ESCRITORIODespués de las turbulencias comerciales con Estados Unidos, el incremento de las exportaciones mexicanas hacia ese país sigue al alza, que podría decirse que el tema de aranceles le ha beneficiado en gran medida... Por la situación que hoy presenta la moneda estadounidense los metales van al alza y entre ellos se le ve favorable futuro al cobre también, que Minera México busca realizar inversiones en ese país aprovechando este auge... Mientras esté en situación a la baja el dólar, muchos inversionistas están migrando a la inversión en metales que les está resultando bastante beneficioso.