Soplan aires políticos; conozcamos qué hace un regidor

En nuestro Municipio, los regidores integran el Cabildo, junto con el alcalde y los síndicos

Por: Antonio Reyes Vásquez

Estamos en época de definiciones políticas. Las campañas se asoman y con ellas la necesidad de entender mejor a quienes elegimos. Como promotor empresarial desde hace más de tres décadas y consejero de múltiples organizaciones en Sonora, he aprendido que el progreso local no sólo depende de buenas empresas, sino también de buenos ciudadanos que entienden cómo funciona su Gobierno. Hoy quiero hablarte de una figura poco conocida, pero crucial: el regidor. ¿Quién es, qué hace y por qué deberíamos exigirle cuentas?

¿QUIÉN ES UN REGIDOR EN CAJEME?

En nuestro Municipio, los regidores integran el Cabildo, junto con el alcalde y los síndicos. No son empleados del Ayuntamiento ni están de adorno; son representantes ciudadanos elegidos por voto, y tienen como tarea principal legislar a nivel municipal, es decir, crear reglamentos, acuerdos y políticas que afectan o benefician directamente la vida diaria de todos. En Cajeme, esto abarca desde el control del comercio ambulante hasta las reglas de urbanización, la protección civil, los mercados, los parques, y más.

Pero no sólo legislan. También supervisan el actuar del Gobierno Municipal, proponen iniciativas y participan en comisiones temáticas como educación, seguridad o desarrollo económico. En pocas palabras, deben ser ojos y voz de la ciudadanía dentro del Gobierno. Según el Reglamento Interior del Ayuntamiento de Cajeme, su deber es rendir cuentas, escuchar las demandas sociales y comunicar avances. Su relación con el alcalde no debe ser de subordinación, sino de colaboración y contrapeso.

Lamentablemente, esta figura ha quedado rezagada en el imaginario colectivo; muchos no saben ni su nombre, ni qué comisiones integran, ni qué propuestas han hecho.

¿QUÉ DEBEMOS ESPERAR DE ELLOS COMO CIUDADANOS?

Exigir a nuestros regidores responsabilidad, profesionalismo y cercanía no es un capricho, es un derecho. En una encuesta publicada por un diario local, más del 71% de los ciudadanos no sabe quiénes son sus regidores ni qué hacen (publicado en abril 2023). Eso debería preocuparnos. El desconocimiento genera desconexión, y la desconexión abre la puerta a la opacidad. Si los regidores no informan ni rinden cuentas, es porque tampoco hay quien se los demande.

Debemos esperar de ellos una ética de servicio, no de poder. Que escuchen a su comunidad, que transparenten sus decisiones y que estén presentes en las colonias, no sólo en las sesiones de Cabildo. Que apoyen lo que conviene al pueblo y se opongan a lo que no. Un regidor comprometido camina las calles, habla con vecinos, consulta con expertos y se hace presente en los medios para explicar su labor. Si no sabes quién te representa, es momento de averiguarlo y preguntar: ¿Qué ha hecho por mi comunidad?

¿QUÉ PUEDO HACER YO COMO CIUDADANO?

La primera responsabilidad es informarse. Conocer quiénes integran el Cabildo, qué comisiones presiden y qué propuestas han presentado. Esto puedes consultarlo en el portal del Ayuntamiento de Cajeme, donde deben estar disponibles las actas de Cabildo y los perfiles de cada regidor. También puedes asistir —presencial o virtualmente— a las sesiones públicas. No se necesita ser abogado para entender qué se discute; basta con tener el interés de saber cómo se gasta nuestro dinero, qué se decide sobre nuestros espacios públicos, y quién levanta la mano por nosotros.

La segunda es participar. No basta con analizar, reflexionar y votar cada tres años. Hay que hacer preguntas, escribir correos, proponer ideas, ir a los foros ciudadanos. El Gobierno Municipal es el nivel de Gobierno más cercano a la gente. En ciudades como la nuestra, con problemáticas muy concretas —inseguridad, baches, drenajes colapsados, comercio informal—, los cambios deben surgir desde abajo, desde las voces de quienes habitamos el territorio.

Y la tercera es exigir resultados. No con enojo ni con violencia, sino con claridad. Un buen ciudadano no es el que obedece en silencio, sino el que participa, propone y evalúa. En mi experiencia como conferencista, he visto cómo pequeñas comunidades que se organizan logran cambios duraderos: rescatan parques, cambian rutas de transporte, mejoran escuelas. Pero todo comienza con una pregunta: ¿qué puedo hacer yo?

MINI-RETO DE LA SEMANA:

Busca en el portal del Ayuntamiento de Cajeme el nombre de al menos un regidor y una comisión que integra.

Ser un buen ciudadano no es un acto heroico, es un hábito diario. En tiempos donde muchos se preparan para pedirnos el voto, preparémonos también nosotros para exigir más y construir mejor. Que este 2026 no sea sólo de campañas, sino de ciudadanos despiertos.

Cierre inspirador:

La democracia no se limita a las urnas. Se fortalece cada vez que un ciudadano participa, se informa y exige con respeto. Nuestro mejor Gobierno empieza con nosotros mismos.

NotasE@corporativoimpulso.com.mx