La entrada de Torreón al circuito ha apretado aún más el nivel, obligando a todas las franquicias a presentar rosters más sólidos
Por: Joel Luna
Un verdadero bombazo es el que podría estarse gestando en el basquetbol del noroeste y del Cibacopa con la posible llegada del hijo pródigo de los Halcones de Ciudad Obregón. De acuerdo con versiones que me hicieron llegar varios amigos que se encontraban la mañana de ayer en el Aeropuerto Internacional Ignacio Pesqueira de Hermosillo, fue visto arribar en un vuelo internacional nada más y nada menos que el número 55, Tony Farmer.
Aunque no hubo oportunidad de tomarle fotografía, ya que mis contactos se dirigían a abordar su propio vuelo, la sorpresa y la emoción fueron evidentes al reconocer al jugador norteamericano, uno de los elementos más recordados y comentados por la afición obregonense en temporadas recientes. Si Tony Farmer aterrizó en Hermosillo, lo más lógico sería pensar que su siguiente destino es Ciudad Obregón, donde dejó huella tanto dentro como fuera de la duela.
Vale la pena recordar que Farmer terminó su última etapa con Halcones envuelto en la polémica. Un berrinche en un momento clave le costó caro al equipo, ya que derivó en una situación que influyó directamente en la eliminación de Ciudad Obregón, quedándose fuera de las semifinales. En aquella serie, los Halcones tenían contra la pared a los Rayos de Hermosillo; estaban a un solo juego de avanzar, pero no se pudo concretar y el desenlace fue frustrante para la afición y la organización.
Aun así, el talento de Tony Farmer es incuestionable. Su calidad ofensiva, su intensidad en la duela y su capacidad para levantar al público lo convierten en un jugador distinto, de esos que marcan diferencia en la liga y que obligan al rival a replantear su estrategia defensiva. Por eso, su posible regreso ha generado expectativa inmediata entre los seguidores emplumados.
Ahora bien, la gran pregunta que ronda en el ambiente es: ¿vendrá acompañado de Connor Zinaich? Si esta dupla llegara a concretarse, sin duda estaríamos hablando de una de las parejas más temidas del circuito. Dos jugadores con talento probado, experiencia y carácter competitivo que podrían poner a Halcones nuevamente en la conversación por los primeros planos.
La competencia, además, se ha incrementado. La entrada de Torreón al circuito ha apretado aún más el nivel, obligando a todas las franquicias a presentar rosters más sólidos y equilibrados. Ya no basta con tener uno o dos referentes; hoy se requiere profundidad, preparación física y variantes tácticas para aspirar a cosas importantes.
Imaginar a Farmer y Zinaich compartiendo la duela en la Arena Itson es suficiente para pensar en gradas llenas. Sin duda, serían un imán para la afición y devolverían ese ambiente vibrante que caracteriza al inmueble de la calle Kino cuando el equipo conecta con su gente.
Por cierto, un acierto total de la directiva de Halcones al anunciar el regreso de Alex Reyna. Se apunta un diez la organización con esta decisión. Reyna es un jugador que siempre ha respondido cuando se le ha requerido, que se entrega al máximo y que se identifica plenamente con la camiseta. Su conexión con la afición es evidente y su experiencia será clave dentro y fuera de la duela. En el aspecto ofensivo puede ser determinante y su liderazgo aportará mucho en esta nueva temporada.
El buen trabajo realizado por Manu Gelpi también fue reconocido, ya que se le brindó la oportunidad de repetir como coach general del equipo. No llega solo: ahora arriba con un nuevo preparador físico, lo cual es una excelente noticia para la escuadra. Todo lo que sume y ayude a mejorar el rendimiento colectivo es bienvenido, sobre todo en una liga tan exigente y física.
Cambiando de tema, resulta inevitable mencionar la injusticia que significó que Efraín Contreras no recibiera el nombramiento de Relevista del Año. El joven lanzador, que llegó a Yaquis procedente de Culiacán, hizo méritos suficientes para quedarse con el Trofeo Isidoro Márquez. Sin embargo, en ocasiones el beisbol y el deporte en general deja decisiones difíciles de explicar. Ni modo, así es este juego.
Finalmente, ayer por la tarde nos enteramos de que Juan Carlos "Haper" Gamboa fue requerido por el beisbol dominicano. El campo corto nacido en Los Mochis es una figura que impone respeto dentro de la Liga Mexicana del Pacífico. Seguramente hará las delicias de los aficionados en Dominicana y no tardará en ganarse el cariño de sus nuevos seguidores.
Con el guante siempre ha sido confiable, pero con el bat ha mejorado de manera notable, convirtiéndose en un jugador mucho más completo. Sin duda, será un aporte importante para su equipo y una nueva experiencia que enriquecerá su carrera profesional.
Así se mueve el deporte en nuestra región: rumores, regresos esperados, decisiones polémicas y talento que sigue cruzando fronteras. El espectáculo está garantizado.