La canasta básica, al día de hoy, para determinar el índice inflacionario está definida por el precio de mercado de 24 productos
Por: Mario Saucedo Gómez
Desde siempre hemos escuchado a las personas de otras generaciones decir que el dinero alcanzaba más en tiempos anteriores, y esa es una constante que todavía se escucha.
Todo porque existe la costumbre de manifestar que a cualquier incremento que se realiza, a veces se le aplica el porcentaje que presenta el índice de precios al consumidor.
La canasta básica, al día de hoy, para determinar el índice inflacionario está definida por el precio de mercado de 24 productos, según lo manifiesta la Procuraduría Federal del Consumidor.
Esto establece que ha existido una disminución en el número de productos que contiene la canasta básica, aunque se señala que las variaciones son en precios y ponderaciones.
A partir de este criterio se puede indicar que los productos que no están en la canasta básica están libres de ser regulados y, fuera de los necesarios, los demás quedan sin control.
Es ahí donde se ubica la inflación que no está a la vista: la no captada por índices oficiales como el Índice Nacional de Precios al Consumidor, y que tiene mucho que ver con el poder adquisitivo.
En el mercado de consumo se puede encontrar una cantidad extraordinaria de productos y servicios que no tienen límite en la asignación de sus precios.
Muchos de ellos presentan porcentajes de incremento muy por encima de los que marca el índice inflacionario, y al parecer su comportamiento está regulado por la oferta y la demanda.
Esto establece que los incrementos salariales, en el cálculo de la inflación, no reflejen plenamente el costo de la vida, porque muchos de esos productos están libres de regulación, pero son necesarios.
Esta inflación oculta cobra veracidad cuando se dice que antes el dinero valía más, porque se podían adquirir más productos con poco dinero, donde el indicador base es el peso.
Siempre ha sido así, no es un cálculo como el que se hace en base a una cantidad de productos alimentarios de la denominada canasta básica.
Sólo basta salirse de los productos de la canasta básica para saber que el dinero no es suficiente para adquirir otros que son necesarios para la vida diaria.
Una cosa es la canasta alimentaria y otra son los productos y servicios para la vida de la sociedad, los cuales no tienen las mismas características de precios sujetos al porcentaje inflacionario.
Así ha venido avanzando la sociedad, con indicadores de cálculo económico diferentes a la vida real, que en muchas ocasiones no concuerdan con lo que se vive día a día.
Lo adecuado sería que el cálculo de la canasta básica no estuviera definido únicamente en base a las necesidades alimentarias, sino que fuera más amplio, como corresponde a las necesidades de la familia.
Se puede determinar que la cantidad de productos sigue siendo la misma a través del tiempo, pero la realidad demuestra que el dinero ha ido perdiendo valor de manera veloz.
El mejor indicador es la realidad con que se vive, que puede proporcionar la veracidad de lo que manifiesta la sociedad desde siempre: que el dinero ya no vale como antes.
DEL ESCRITORIO
Interesante que el portafolio de inversiones para México, de inversión pública y privada, esté en 404,680 millones de dólares, lo que permitirá de forma precisa que el crecimiento económico del país se ubique en un indicador favorable... México está en proceso de aceleración del denominado E-Commerce y casi en posibilidades de alcanzar el nivel que hoy tiene Estados Unidos... Llega la propuesta del nuevo presidente del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Kevin Warsh, quien se dice tendrá el propósito de bajar las tasas de interés para beneficio de los posibles inversores externos a su país.