Este desastre ocurre un año después de los peores incendios en tres décadas, evidenciando la repetición de fenómenos que amenazan la biodiversidad
Por: Brayam Chávez
Los incendios forestales en la Patagonia argentina han alcanzado niveles críticos, afectando más de 5 mil 500 hectáreas de vegetación nativa en la localidad de Epuyén, en Chubut. Este desastre ocurre apenas un año después de los peores incendios en tres décadas, evidenciando la repetición de fenómenos extremos que amenazan la biodiversidad de la región.
UNA SITUACIÓN QUE LOS RESIDENTES DESCRIBEN COMO UN INFIERNO
Los pobladores de Epuyén, con 2 mil habitantes, enfrentan un escenario donde el fuego avanza sin control, rodeando comunidades y apareciendo nuevos focos constantemente. Brigadistas de distintas localidades trabajan sin descanso, apoyados por aviones hidrantes y helicópteros del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), así como refuerzos de la provincia de Córdoba y de Chile.
Además de Chubut, las provincias de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz registran focos activos. En los últimos meses, más de 32,000 hectáreas fueron consumidas por incendios en la misma región, lo que refleja un patrón de devastación acumulada en la Patagonia.
CONDICIONES CLIMÁTICAS Y GEOGRÁFICAS QUE AGRAVAN LOS INCENDIOS
Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la sequía han intensificado el avance del fuego, especialmente en zonas cercanas al Parque Nacional Los Alerces y Puerto Patriada. La sustitución de bosques nativos por plantaciones de pinos hace que los incendios sean más agresivos y difíciles de controlar, complicando las maniobras aéreas y obligando a los brigadistas a un esfuerzo físico extremo.
El personal especializado enfrenta condiciones laborales precarias, con sueldos que oscilan entre 400 y 600 dólares, lo que provoca desgaste físico y mental y una fuga de especialistas en un momento crítico. La comunidad ha respondido organizando brigadas vecinales que colaboran en mapeo, concientización y combate directo de las llamas, formando una red de apoyo indispensable.
ALERTAS POR CALIDAD DEL AIRE
El humo denso y la cercanía de las llamas han generado alertas sanitarias debido a la mala calidad del aire. Las autoridades han ordenado evacuaciones preventivas en parajes rurales para proteger la vida de los habitantes, mientras el denso humo sigue afectando la salud pública.
Los expertos señalan que el cambio climático, junto con la actividad humana, ha elevado las temperaturas y reducido la humedad, haciendo que los incendios sean más frecuentes e intensos. Investigaciones preliminares sugieren que la negligencia en zonas de acampe no habilitadas podría haber desencadenado el siniestro actual, lo que afecta irreversiblemente el suelo, la flora nativa y los servicios ecosistémicos de la Patagonia.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL
El gobierno provincial mantiene la prohibición de encender fuego en cualquier área abierta mientras dure la emergencia. Se solicita a turistas y residentes extremar las precauciones, ya que cualquier chispa puede provocar un nuevo incendio. Un caso reciente involucró a dos turistas que intentaron prender fuego en un área protegida de El Chaltén; fueron detenidos y obligados a apagar las llamas, quedando registrado en video y denunciado ante las autoridades.
La combinación de brigadistas profesionales y voluntarios locales es la última barrera de defensa contra la destrucción total de los bosques nativos. A través de esfuerzos coordinados y el uso de recursos aéreos y terrestres, se busca minimizar el impacto ambiental y proteger a la población mientras se controla esta emergencia que amenaza la biodiversidad de la región.