¿Qué es el reloj del Fin del mundo y que significa cuando se adelanta?

De acuerdo con los expertos, refleja una combinación de riesgos que amenazan directamente la estabilidad y la supervivencia humana

Por: Brayam Chávez

La humanidad enfrenta uno de los escenarios más complejos de las últimas décadas. El Boletín de los Científicos Atómicos advirtió que el planeta está hoy más cerca que nunca de una catástrofe global, tras adelantar el llamado Reloj del Fin del Mundo a solo 85 segundos de la medianoche.

Esta es la distancia más corta registrada desde que el reloj fue creado en 1947 y, de acuerdo con los expertos, refleja una combinación de riesgos que amenazan directamente la estabilidad y la supervivencia humana.

¿POR QUÉ SE ADELANTÓ EL RELOJ DEL FIN DEL MUNDO?

La decisión del organismo científico se basa en varios factores que, en conjunto, elevan el nivel de riesgo global. Entre ellos destacan el aumento de tensiones nucleares, el avance acelerado del cambio climático, el desarrollo de biotecnología sin controles suficientes y el uso creciente de inteligencia artificial sin una regulación clara.

Para los especialistas, estos elementos no actúan de forma aislada, sino que se potencian entre sí, creando un escenario cada vez más frágil para la humanidad.

¿QUÉ ES EL RELOJ DEL FIN DEL MUNDO?

El Reloj del Fin del Mundo es una herramienta simbólica creada por el Boletín de los Científicos Atómicos para representar qué tan cerca está la humanidad de un colapso global. La medianoche simboliza el punto de no retorno, asociado a una posible destrucción masiva.

En momentos de mayor estabilidad internacional, como al final de la Guerra Fría, el reloj llegó a marcar hasta 17 minutos antes de la medianoche. Sin embargo, el agravamiento de los riesgos globales llevó a que, en años recientes, el reloj comenzara a medir segundos en lugar de minutos.

En 2024 se ubicaba a 89 segundos; el ajuste a 85 segundos confirma que el panorama mundial se ha deteriorado aún más.

RIESGO NUCLEAR Y TENSIONES GEOPOLÍTICAS

Uno de los factores más preocupantes es la amenaza de una guerra nuclear. El Boletín señaló que los conflictos armados actuales y la falta de cooperación entre potencias con armas atómicas aumentan el peligro de una escalada con consecuencias globales.

Entre los focos de tensión se encuentran la guerra entre Rusia y Ucrania, la histórica rivalidad entre India y Pakistán, así como la incertidumbre en torno a Irán y su posible capacidad nuclear.

Expertos del organismo advirtieron que un mundo dividido bajo una lógica de confrontación permanente incrementa la probabilidad de que todos los países resulten afectados.

CAMBIO CLIMÁTICO, UNA AMENAZA CADA VEZ MÁS VISIBLE

El cambio climático es otro de los ejes centrales que explican el adelanto del reloj. Sequías prolongadas, olas de calor extremo e inundaciones más frecuentes se han convertido en fenómenos recurrentes en distintas regiones del planeta.

Los científicos alertan que estos eventos están directamente relacionados con el calentamiento global y con la falta de compromisos internacionales efectivos para reducir las emisiones contaminantes.

Desde la década de 1990, las muertes relacionadas con el calor han aumentado 23 por ciento y actualmente provocan alrededor de 546 mil fallecimientos al año, una cifra que refleja la magnitud del problema.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y BIOTECNOLOGÍA SIN REGULACIÓN

El rápido avance de la inteligencia artificial y la biotecnología también forma parte de la evaluación. Los expertos señalan que, sin marcos regulatorios sólidos, estas tecnologías pueden ser utilizadas para la manipulación masiva de información, el desarrollo de armas autónomas o ciberataques de gran escala.

En el caso de la biotecnología, la falta de supervisión podría facilitar la creación o propagación de agentes biológicos peligrosos, lo que representa un riesgo adicional para la seguridad global.

¿ES POSIBLE RETRASAR EL RELOJ?

A pesar del panorama preocupante, el Boletín de los Científicos Atómicos aseguró que aún existe margen para alejar a la humanidad del borde del colapso. Para lograrlo, subrayan la necesidad de acciones coordinadas a nivel internacional.

Entre las medidas urgentes se encuentran reactivar los acuerdos de control de armas nucleares, fortalecer los compromisos contra el cambio climático, regular de forma estricta la inteligencia artificial y la biotecnología, y recuperar la cooperación internacional como eje central de la política global.

UNA ADVERTENCIA, NO UNA PREDICCIÓN

El adelanto del Reloj del Fin del Mundo no es una predicción del futuro, sino una advertencia basada en análisis científicos y geopolíticos. El mensaje es claro: el tiempo para corregir el rumbo aún existe, pero cada vez es más limitado.

Para los expertos, el desafío no es solo tecnológico o político, sino también ético, y pasa por priorizar la seguridad colectiva, la cooperación y la sostenibilidad por encima de la confrontación y los intereses de corto plazo.