Gobierno sueco busca penar a criminales menores de edad ante el aumento del reclutamiento forzado

La iniciativa, que podría entrar en vigor durante el verano, ha abierto un intenso debate a nivel político, judicial y social

Por: Brayam Chávez

Suecia atraviesa un momento crítico en materia de seguridad. El propio ministro de Justicia ha calificado la situación como una "emergencia", luego del aumento sostenido de delitos violentos cometidos por menores de edad que, de acuerdo con las autoridades, están siendo reclutados por organizaciones criminales.

Ante este panorama, el gobierno sueco ha propuesto un cambio legal sin precedentes: reducir la edad de responsabilidad penal de los 15 a los 13 años en casos considerados especialmente graves. La iniciativa, que podría entrar en vigor durante el verano, ha abierto un intenso debate a nivel político, judicial y social.

UN CAMBIO LEGAL QUE BUSCA FRENAR LA IMPUNIDAD

El objetivo central de la propuesta es combatir la forma en que las bandas criminales utilizan a niños y adolescentes para cometer delitos graves, aprovechando que no pueden ser procesados penalmente bajo la legislación actual.

El ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, ha señalado que no se trata de una reducción generalizada de la edad penal, sino de una medida focalizada para situaciones extremas, donde el daño causado es particularmente grave.

¿QUÉ DELITOS ESTARÍAN INCLUIDOS EN LA NUEVA LEY?

De acuerdo con información difundida por la BBC, la propuesta aplicaría únicamente a delitos considerados de alta gravedad. Entre ellos se encuentran:

  • Homicidio y tentativa de homicidio
  • Atentados con explosivos agravados
  • Delitos graves cometidos con armas
  • Violación agravada

En estos casos específicos, jóvenes de 13 y 14 años podrían ser procesados penalmente y, bajo ciertas circunstancias, enfrentar penas de prisión.

DATOS QUE IMPULSAN LA PROPUESTA DEL GOBIERNO

La iniciativa se apoya en cifras oficiales que reflejan una tendencia alarmante. El Consejo Nacional Sueco para la Prevención del Crimen informó que el número de delitos registrados vinculados a sospechosos menores de 15 años se duplicó en la última década.

El actual gobierno, que asumió el poder en 2022, llegó con la promesa de endurecer la lucha contra el crimen organizado. A inicios de 2025, una investigación oficial recomendó reducir la edad penal a 14 años. Sin embargo, en septiembre, el primer ministro Ulf Kristersson anunció que la reducción sería hasta los 13 años.

El mandatario argumentó que los menores están siendo explotados de forma sistemática por redes criminales para cometer actos violentos. Según el gobierno, la medida busca tanto proteger a estos niños como a las potenciales víctimas de sus acciones.

CRÍTICAS Y ADVERTENCIAS DESDE DISTINTOS SECTORES

La propuesta fue enviada a consulta a 126 autoridades y organizaciones, y la respuesta fue mayoritariamente crítica. Diversos sectores han advertido sobre posibles consecuencias no deseadas.

La Policía Nacional Sueca alertó que el cambio podría provocar que las bandas criminales comiencen a reclutar a niños aún más pequeños. Por su parte, el Servicio de Prisiones y Libertad Condicional señaló que el sistema penitenciario no está preparado para tratar con delincuentes de tan corta edad y advirtió sobre posibles violaciones a los derechos del niño.

También surgieron críticas desde el ámbito político. Fredrik Hjulström, jefe de una autoridad local encargada de revisar la propuesta, declaró que el proyecto carece de argumentos sólidos y que los menores necesitan atención y cuidado, no castigo. Además, sugirió que la iniciativa podría tener un trasfondo electoral, de cara a las elecciones generales de septiembre.

Abogados especializados en derecho penal juvenil han expresado preocupaciones similares. Johan Eriksson, uno de ellos, reconoció la necesidad de enfrentar el reclutamiento forzado, pero advirtió que bajar la edad penal podría generar el efecto contrario al buscado.

¿QUÉ SIGUE PARA ESTA INICIATIVA?

El gobierno sueco ha reconocido las críticas, pero insiste en que la urgencia de la situación obliga a tomar decisiones firmes. Gunnar Strömmer aseguró que se han tomado en cuenta las observaciones, aunque subrayó que el problema del crimen juvenil es cada vez más grave.

El proyecto de ley será enviado ahora al Consejo de Legislación de Suecia, organismo encargado de revisar técnicamente las iniciativas antes de que lleguen al parlamento para su votación final.

La decisión que tome Suecia será observada de cerca a nivel internacional, ya que plantea un delicado equilibrio entre endurecer la respuesta penal para frenar la violencia y proteger los derechos de menores que, en muchos casos, son víctimas del reclutamiento criminal antes de convertirse en victimarios.