En esta ciudad jamás se apagan los automóviles, pues se congelan

El clima gélido provoca que los vehículos dejen de funcionar en cuestión de segundos; dura vida llevan quienes residen en esta impetuosa región

Por: Edel Osuna

El invierno es una temporada que divide, pues hay quienes se declaran "team frío" y otros "team calor", pues aman un clima u otro; sin embargo, los habitantes de una región no tienen de otra más que radicar en él, como en Sonora, donde la temperatura es cambiante.

Y aunque en México tenemos zonas con temperaturas que bajan más allá del cero, ninguna de estas se compara con esta región del mundo, donde el termómetro siempre pasa de los 50 grados... ¡bajo cero!

Se trata de una ciudad donde el clima gélido es una constate y, donde además de llevar vidas cubiertas, los automóviles jamás se apagan. Es que es tan extremo, que en cuestión de segundos se congelarían y no volverían a encender, por ningún motivo.

LA CIUDAD QUE JAMÁS APAGA SUS AUTOMÓVILES

La ciudad a que nos referimos se ubica en una de las regiones más distantes e inhóspitas de Rusia: Siberia, una tierra que ha sido abordada en películas, como Gulag y Expreso a Siberia, en las que muestran cómo es el lugar.

Se trata de Oimiakón u Oymyakon, un pueblo ruso situado al noreste de Sajá, al este de Siberia oriental, que significa "Agua que nunca se congela", ello debido a las aguas termales que hay en esa zona.

Ahí, junto al río Indigirka, la tierra está permanentemente congelada, formado el permafrost. Y cómo no congelarse, si la temperatura promedio es entre -49 y -62 grados Celsius y, además, ostenta el récord más bajo en el termómetro: -71.2 grados.

Este pequeño pueblo, habitado por 900 personas, llevan una vida tranquila, en la medida de lo posible, pues el clima más extremo lo resienten de octubre a mayo.

Quienes lo visitan reciben la advertencia de la oficina local de Turismo que refiere que deben protegerse, ya que si no es así, se congelará, desde personas y animales, hasta los carros.

Y es que el gélido ambiente, además de convertir en bloques de hielo los vehículos, también congela gasolina y aceites para el funcionamiento de las unidades, dejándolas inservibles.

Pese a que jamás alcanzan temperatura ideal de operatividad, al menos el que el motor permanezca encendido los mantiene activos.

Además, para evitar su congelamiento, le instalan un segundo parabrisas, así como otros materiales en las ventanas para no se congelen, aun con la calefacción encendida.

De ahí que los dueños opten por usar capta térmica en el toldo mientras el carro está en movimiento, a fin de que puedan llegar a su destino, pues debe recordar que el carro nunca se apaga.