Científicos mueven Reloj del Juicio Final: quedan 85 segundos para la catástrofe mundial

Fundado en 1945 por figuras como Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer se ha ajustado 25 veces en 80 años

Por: César Leyva

El Reloj del Juicio Final volvió a avanzar y marca ahora 85 segundos para la medianoche, el punto simbólico que representa la destrucción de la humanidad.

Se trata de la distancia más corta jamás registrada y refleja, según la comunidad científica, una peligrosa combinación de riesgos de la inteligencia artificial sin regulación, crisis climática, amenazas nucleares y uso indebido de la biotecnología.

La actualización fue anunciada por el Boletín de Científicos Atómicos, a través de su Junta de Ciencia y Seguridad (SASB), recalcó el deterioro de la cooperación internacional y el aumento de tensiones geopolíticas.

"SE NOS ACABA EL TIEMPO", ALEXANDRA BELL

En enero de 2025 el reloj estaba en 89 segundos; hoy, la situación global lo ha empujado aún más cerca del abismo.

"Los riesgos catastróficos están aumentando, la cooperación está en declive y se nos acaba el tiempo. El cambio es necesario y posible, pero exige acción inmediata de los líderes mundiales", dijo Alexandra Bell, presidenta del SASB.

El informe de 2026 indica que potencias como Estados Unidos, Rusia y China han adoptado posturas cada vez más agresivas, debilitando acuerdos globales clave y acelerando una competencia de "suma cero" que dificulta enfrentar amenazas existenciales como la guerra nuclear, el colapso climático y los riesgos de la IA.

El físico Daniel Holz mencionó que el avance de tecnologías disruptivas ocurre en paralelo al auge de autocracias nacionalistas, lo que reduce la confianza y la cooperación internacional necesarias para mitigar peligros globales.

SE VIENE UN "ARMAGEDÓN INFORMATIVO"

Por su parte, la periodista y Nobel de la Paz Maria Ressa habló sobre un "Armagedón informativo", impulsado por la desinformación y sistemas tecnológicos que amplifican mentiras más rápido que los hechos.

Sin una realidad compartida, afirmó, es imposible abordar riesgos como la IA, el cambio climático o las armas nucleares.