Charros madruga a Tomateros y se pone a dos del título

Jalisco regresa a casa con alforjas llenas

Por: Joel Luna

Charros de Jalisco madrugó a Luis Cessa y le fabricó cuatro carreras en el amanecer del encuentro, para enfilarse a la victoria, llevarse par de triunfos de la capital sinaloense y ponerse a solo dos victorias del bicampeonato de la Liga Mexicana del Pacífico.

El equipo dirigido por Benjamín Gil volvió a hacer la travesura de atacar temprano al pitcheo rival y, aunque tuvo que soportar una rebelión de Culiacán que lo acercó peligrosamente, supo responder a tiempo para asegurar la victoria.

Jalisco pisó la registradora en la primera entrada en una ocasión, pero el mundo se le vino encima al timonel Lorenzo Bundy en la parte alta del segundo episodio, cuando los Charros se dieron un festín de carreras y anotaron en siete ocasiones para adelantarse 8-0 en la pizarra.

Culiacán reaccionó en la parte baja del segundo inning, anotando en par de ocasiones para sacudirse la blanqueada y acercarse 8-2. Más adelante, en la parte baja de la sexta entrada, el público despertó y, ante un ruido ensordecedor en el estadio Nación Guinda, el equipo local pisó la registradora en cuatro ocasiones para acercarse peligrosamente 8-6.

Poco les duró el gusto a los locales, ya que Jalisco aprovechó errores mentales del conjunto culichi y en la parte alta del noveno episodio sumó par de anotaciones para despegarse definitivamente 10-6.

Esa fue toda la producción de ambas escuadras y, con la moral por las nubes, los Charros de Jalisco buscarán a partir del sábado 24 de enero, en el estadio Panamericano, sellar el bicampeonato del circuito con tres partidos en casa.

LANZADORES DEL PARTIDO 

Por Charros abrió y ganó Manny Bañuelos, quien lanzó las cinco entradas reglamentarias, aceptó cuatro imparables, cuatro carreras, otorgó cuatro bases por bolas y ponchó a cuatro contrarios. Fue auxiliado por cinco lanzadores más.

Por Tomateros abrió y cargó con la derrota Luis Cessa, con apenas una entrada y un tercio de labor, en la que permitió cuatro imparables, cuatro carreras, regaló dos bases por bolas y no ponchó a ningún bateador. Fue auxiliado por seis lanzadores más.