Esta iniciativa debe ser vigilada y cumplida no solo por las autoridades, sino por los propios padres de familia
Por: Román González
Luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) diera a conocer la implementación de la nueva regulación "Vida Saludable en las Escuelas", con efecto desde el pasado 29 de marzo, la cual prohíbe a las tiendas escolares la venta de productos con sellos de advertencia, promoviendo una alimentación más saludable para los estudiantes, la Dirección de Inspección y Vigilancia Municipal explicó que la vigilancia de su cumplimiento es competencia de Salud Municipal y la propia SEP.
El director de Inspección y Vigilancia en Cajeme, Ramiro Favela, detalló que la dependencia a su cargo no interviene directamente en este aspecto, excepto cuando las escuelas solicitan la retirada de vendedores que se colocan en las entradas de los planteles, a menudo por petición de directores o cooperativas.
"Es a través de la dirección de Salud, quien difunde la información de esta nueva disposición de la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), en Inspección y Vigilancia no tenemos ninguna intervención, nosotros actuamos en ese sentido cuando las escuelas nos mandan retirar a los vendedores ambulantes que se instalan en las afueras de los planteles", declaró el funcionario.
Asimismo, añadió que aunque atienden este tipo de solicitudes de los planteles educativos, el número de peticiones que reciben es bajo, y este ronda en un promedio de máximo cinco al mes.
El funcionario añadió que esta iniciativa debe ser vigilada y cumplida no solo por las autoridades, sino por los propios padres de familia, argumentando que se busca con esta medida transformar la alimentación en los planteles educativos a través del fomento de hábitos saludables.
Del mismo modo, explicó que, pese a lo anterior, cuando se realizan operativos de vigilancia en la ciudad y se encuentran a estos vendedores ambulantes, si no existe alguna queja, solo se les da una advertencia, recordando que estos comerciantes solo se colocan en un lapso de 15 a 20 minutos en la hora de salida y de entrada a clases.
"La intervención de nosotros para retirarlos no son más de cinco, más o menos, yo a veces ando, salgo de la calle y paso por escuelas y veo vendedores ahí por fuera, que quizá a los directores o a las cooperativas no les estorban, hay escuelas que sí pero bueno, no son todas", finalizó.