Enfermedades gastrointestinales en menores, más recurrentes en verano

Aunque todavía hay riesgo de muerte, este se ha reducido bastante gracias a las vacunas: pediatra

Por: Francisco Angulo

Las enfermedades gastrointestinales en niños pequeños son más recurrentes durante la temporada de verano, dado que con las altas temperaturas los alimentos se descomponen más rápidamente y existe mayor proliferación de bacterias y virus causantes de dichos padecimientos que, de no ser bien cuidados, pueden provocar cuadros graves y en casos extremos la muerte del paciente, indicó el pediatra Gerardo Alonso Jiménez Flores.

El vicepresidente del Colegio Estatal de Pediatras de Sonora dijo que, en esta época, los alimentos pierden su frescura más fácilmente, y al descomponerse incrementa el riesgo para quien los ingiere por las toxinas que se producen en este proceso, siendo especialmente susceptibles los menores de edad de sufrir algún padecimiento derivado.

Agentes infecciosos como bacterias y virus (entre estos los norovirus y rotavirus) son causantes en gran parte de los casos de enfermedades diarreicas en los menores de cinco años, dijo el especialista.

Para prevenir casos severos de diarreas causadas por estos dos últimos microorganismos se aplican vacunas, las cuales se administran a los niños con edades entre los dos y cuatro años de edad, las cuales se contemplan en los cuadros básicos de vacunación de las instituciones del Sector Salud, expresó el entrevistado.

Dichas infecciones entran al organismo ya sea por ingesta de alimentos en mal estado, o por la vía fecal-oral; en ocasiones por un mal manejo de los alimentos en casa por parte de los padres o cuidadores, expresó el médico.

ANTES, MAYOR RIESGO

Recordó que hasta antes de la década de 1990 era más común que se presentaran casos de contagios con bacterias como el Vibrio cholerae, que en casos graves podrían provocar la muerte; incluso los rotavirus causaban diarreas profusas y vómitos; en ocasiones se registraba la muerte por deshidratación.

En ese tiempo, en las salas de los hospitales era común ver a muchos menores con esos síntomas, pero a partir de que en 2006 se introdujo la vacuna contra el rotavirus, el riesgo ha disminuyó entre el 60 y 70 por ciento, comentó.