Humedad y vientos tumban cultivos de maíz en Sinaloa; productores temen severas pérdidas

Si bien el impacto es notorio, los agricultores mantienen la esperanza de que parte de las plantas logren reincorporarse

Por: César Leyva

Las recientes lluvias, combinadas con la humedad acumulada en los suelos y rachas de viento, provocaron el acame de extensas superficies de maíz en el municipio de Guasave, dejando imágenes impactantes de parcelas completas con las milpas al ras del suelo y encendiendo la preocupación entre los productores agrícolas.

Aunque las precipitaciones representaron inicialmente un beneficio para el campo, en zonas como La Brecha, Las Compuertas, Valle de Uyaqui y El Amole, la situación se tornó adversa. La humedad previa derivada del primer riego de auxilio, sumada a las lluvias recientes y a los vientos registrados durante la madrugada, terminó por derribar las plantas.

CAMPESINOS DOCUMENTAN DAÑOS 

Productores compartieron videos donde se observan las siembras severamente afectadas. "Qué tristeza, así quedaron los maíces por acá en el valle de Uyaqui; la llovida y el aire de hoy en la madrugada los dejaron así. Confiamos en que se puedan levantar", expresó uno de los campesinos mientras documentaba los daños.

Si bien el impacto es evidente, los agricultores mantienen la esperanza de que parte de las plantas logren reincorporarse, lo que permitiría reducir las pérdidas en la producción esperada.

Cabe destacar que, aunque para la población en general las rachas de viento no fueron tan perceptibles, en las zonas agrícolas, principalmente hacia la costa de Guasave y áreas colindantes con el municipio de Angostura, se registraron vientos de entre 50 y 70 kilómetros por hora, factor clave para que se presentara el acamamiento, especialmente en terrenos ya saturados de humedad.

¿QUÉ ES EL ACAME DEL MAÍZ?

El acamamiento o acame del maíz ocurre cuando el tallo de la planta se inclina, se dobla o se quiebra, provocando que caiga hacia el suelo. Este fenómeno suele ser causado por vientos fuertes, generalmente superiores a los 30 kilómetros por hora, exceso de humedad en el suelo o sistemas radiculares débiles.

El acame representa un serio problema para los productores, ya que dificulta la cosecha mecanizada y reduce considerablemente el rendimiento, generando importantes pérdidas económicas.