Quizá a su edad, el tiempo podría ser un factor adverso en las esperanzas de Yoanni Yera de lograr una firma con algún equipo de las Grandes Ligas.
Para algunos veteranos de renombre, también.
Pero Yera, un lanzador zurdo de 29 años, integrante del equipo de Cuba en la Serie del Caribe de beisbol, espera de todas maneras una oportunidad, después del histórico acuerdo alcanzado por los regentes de la pelota cubana con las Grandes Ligas en diciembre, que permitirá a los beisbolistas de la isla firmar contratos con equipos de Estados Unidos sin tener que desertar, un esfuerzo que busca eliminar el peligroso tráfico humano que lleva décadas.
"Es una gran noticia", afirmó Yera a The Associated Press. "Hay que esperar. Todo llega. Hay que esperar", insistió.
Es el primer viaje de un equipo cubano de béisbol después del inédito acuerdo, que ha sido muy bien recibido por el deporte de la isla comunista y amante del deporte, y que fue ensalzado sin titubeos el martes por el manager de los Leñeros de Las Tunas, actuales monarcas del beisbol cubano, Pablo Alberto Civil, así como por los jugadores.








