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INFLACIÓN

En octubre se confirmó uno de los peores temores para quienes siguen de cerca el comportamiento de la economía mexicana...

En octubre se confirmó uno de los peores temores para quienes siguen de cerca el comportamiento de la economía mexicana: la inflación definitivamente está fuera de control y llegó a niveles no vistos en más de dos décadas.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que en octubre los precios al consumidor en el país tuvieron en promedio un incremento de 0.84%, su mayor alza para este mes desde el año de 1998.Con este último repunte, la inflación anual se elevó de 6% en septiembre a 6.24% en octubre. Vale la pena recordar que el Banco de México tiene, desde hace casi 20 años, un rango objetivo para que la inflación anual siempre permanezca entre un 2% y 4%, cifras que este año estarán totalmente rebasadas.

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El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que en octubre los precios al consumidor en el país tuvieron en promedio un incremento de 0.84%, su mayor alza para este mes desde el año de 1998.Con este último repunte, la inflación anual se elevó de 6% en septiembre a 6.24% en octubre. Vale la pena recordar que el Banco de México tiene, desde hace casi 20 años, un rango objetivo para que la inflación anual siempre permanezca entre un 2% y 4%, cifras que este año estarán totalmente rebasadas.

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En lo que va de este año, entre los productos que han registrado mayores incrementos de precios figuran: La carne de res con un alza de 10.4%, carne de cerdo 11.3%, gasolina regular 13.5%, gas natural 15.1%, tortilla de maíz 15.8%, gasolina Premium 21.4%, gas LP 23.6%, tomate 27.8%, limón 29.8%, cebolla 31.3% y aguacate 47.8%. Ante este escenario poco favorable, la Junta de Gobierno del Banco de México pro­nosticó que para el cierre de este 2021 la in­flación en el país llegará a 6.8%, lo que sería su mayor incremento desde el año 2000.

Algunos analistas creen que podría superar incluso el 7%. Por ello, el banco central decidió por cuarta ocasión consecutiva elevar su tasa de interés para situarla en 5%, con lo que busca contener el repunte sostenido de los precios.

De acuerdo con los expertos, la inflación se ha salido de control por lo siguiente:

1. El aumento de los precios internacionales de los energéticos como el caso del petróleo crudo, gas natural y LP. Como ya lo hemos señalado en este espacio, nuestro país es importador de energéticos, tal es el caso de las gasolinas y el gas, por lo tanto, estamos expuestos a los vaivenes en el panorama internacional.

2. Los cuellos de botella en la cadena de suministro interna­cional de diversos productos. La aguda escasez de semicon­ductores, utilizados los dispositivos, máquinas y automó­viles, está causando problemas a muchas empresas.

A nivel mundial cerca de 10 millones de automóviles no se fabricaron por falta de piezas, según estimaciones de Boston Consulting Group, lo que implica pérdidas de 200,000 mil­lones de dólares en ventas.

3. Escasez de productos y alimentos. La mayoría de los gobi­ernos, con excepción del mexicano, otorgaron importantes es­tímulos para superar la crisis. Estos impulsaron el consumo, pero provocaron problemas de escasez lo elevó sus precios, como es el caso de los alimentos, energéticos, automóviles y materiales de construcción.

En México ni hubo estímulos, ni un aumento del consumo, pero en cambio sí se resentirán los efectos de los incrementos de precios en varios productos que importamos del extran­jero. La inflación desbocada no es un mal menor, ya que cada quincena disminuye el poder adquisitivo de los con­sumidores, sobre todo cuando esta se refleja en incrementos en alimentos y combustibles.

La medicina para contener este problema es amarga, ya que un alza en las tasas de interés encarece los créditos al con­sumo, esto frena la demanda de productos y a su vez contiene los aumentos de precios, pero al mismo tiempo se desacelera el gasto de los consumidores y con ello se limita el crecimien­to económico.Pero el no hacer nada para contener la inflación es peor, ya que los aumentos de precio erosionan el poder de compra de los trabajadores y esto pega sobre todo al consumo de los que menos ganan.

Por otra parte, debemos evitar caer en la falsa premisa de que todo se soluciona con aumentos salariales de emergencia, ya que, si estos no van soportados de un incremento en la produc­tividad y la competitividad, a corto y mediano plazo solamente generarán más inflación y una carrera sin fin entre precios y salarios. Por ahora, sólo resta esperar que algunos de estos factores sean transitorios, de lo contrario vienen tiempos más difíciles para quienes viven de un salario modesto.

Twitter: @gomezreyna