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Sonora se encuentra en el pico más alto de la pandemia por Covid-19 y es el personal de Salud quienes más riesgo corren, con más de 130 casos entre contagios y fallecimientos, concentrando más de una cuarta parte del registro.

Por: Fabiola Navarro

Se han convertido en la “presa” perfecta para el Covid-19, ante la ignorancia de las personas y la desobediencia de no acatar las recomendaciones para evitar contraer la enfermedad.

El médico del Hospital General Regional 1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ciudad Obregón, Samuel Wong González, advierte que son precisamente estos dos factores, la ignorancia y la desobediencia de las personas, las que harán colapsar el sistema de salud.

Él mismo fue contagiado al ser expuesto al virus, mientras continuaba trabajando en el hospital y señaló que el riesgo de contagio se debe en gran parte a que los pacientes en un inicio niegan los síntomas por temor a ser rechazados.

“Uno como médico está expuesto a muchos pacientes y algo muy importante es que la exposición continua a cargas virales de diferentes pacientes te condena a adquirirlo”.

“Los síntomas son muy variables, desde los que están asintomáticos (la mayoría) y que son los más peligrosos, hasta síntomas inespecíficos como diarrea, dermatosis, malestar general, pero hay datos que son prácticamente inequívocos, como fiebre, dolor de garganta, tos, dificultad respiratoria. Algo que define esta enfermedad es la pérdida del sentido del gusto y el olfato. Cuando baja la cantidad de oxígeno en la sangre (desaturación) ya implica que deba ser intubado para el manejo de la vía aérea, aquí el pronóstico ya no es bueno”, precisó.

RECONOCEN EL ESTRÉS Y EL MIEDO

Antes de ser médicos, enfermeros o de desempeñarse en cualquier otra área de un hospital, son humanos y esa misma condición los hace enfrentar procesos de estrés y miedo, ante una enfermedad desconocida.

Para el médico especialista en ginecología, Luis Ramón Sing, acudir a consulta al HGR1 del IMSS es un reto diario.

“La verdad, tengo miedo y quisiera a veces no salir de mi casa”.

Sin embargo, por su profesión se requiere hoy más que nunca de su presencia y continúa consultando a pacientes que son prioridad también en estos momentos, como son mujeres con cáncer cervicouterino o cáncer de mama.

ENFERMERÍA

Esperanza Fierros vive también parte de este estrés que genera estar en medio de una pandemia como la que enfrenta la humanidad en este momento.

Se ha desempeñado durante 28 años como enfermera y expone el panorama ha cambiado en la manera de trabajar, adecuándose a las circunstancias.

“Los riesgos son altos para todos y más para los que manejan pacientes con Covid, la mayoría jóvenes y sin enfermedades crónicas”, destacó.

Ver a pacientes utilizar un respirador artificial es duro, señaló Modesto Vega Barajas, camillero en el Hospital General de Ciudad Obregón, y ver a personas sufriendo por no poder respirar, es difícil.

“Son seis horas las que trabajo en el área, sin salir, es muy duro cuando veo a los pacientes sufrir, pienso en mi familia, en ese momento me dan ganas de salir corriendo”.

Es en el mismo hospital donde se baña y se cambia de ropa, dijo, un proceso que repite al llegar a su casa para no exponer a su esposa y sus pequeños hijos.

EN BÚSQUEDA DE UNA CURA

Hay también quienes no están atendiendo directamente a pacientes enfermos, sino que trabajan en el laboratorio en búsqueda de una cura.

Ante la falta de una vacuna para el Covid-19, la transfusión de plasma sanguíneo de pacientes recuperados de coronavirus surge como un nuevo tratamiento para la enfermedad, informó Rodrigo González Enríquez.

El doctor en Ciencias explicó que este funciona como una vacuna, ya que cuando un organismo sobrevive a una infección, distintos elementos dentro del cuerpo desarrollan defensas para combatir el virus.

EL PELIGRO NO SÓLO ES DE CONTAGIO, SINO DE AGRESIONES

La mayor parte de la sociedad reconoce la labor del personal de Salud, tristemente hay otra parte que los agrede, bajo el argumento de que los pueden contagiar.

Debido a los ataques que ha recibido personal de Salud, por una parte de la población, ahora son resguardados por policías municipales, comentó la enfermera Esperanza Fierros.

En redes sociales se han denunciado agresiones a personal médico y de enfermería, que son principalmente gritos, reclamos y a quienes les arrojan agua y jabón.

Modesto Vega Barajas señaló que se ha enterado de compañeros suyos que han sido agredidos “ he sabido de enfermeras y de un médico, que llegó a un lugar a comprar agua y le comenzaron a gritar que se fuera”.

“Quiero que paren estas agresiones, sin los médicos o las enfermeras, en realidad los pacientes no se lograrán salvar”, finalizó.