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Dueños de negocios de acondicionamiento físico también dijeron que no cuentan con apoyos para hacer frente a la vuelta a la “nueva normalidad” tras la emergencia sanitaria

La Real Academia de la Lengua define “esencial” como “sustancial, principal, notable”, y basado en ello el Gobierno Federal estableció como actividad con esta característica aquella que es directamente necesaria para atender la emergencia sanitaria.

A través de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), publicado el 31 de marzo del 2020, se enumera un listado de estas actividades; sin embargo, no incluyó la producción ni distribución de cerveza, ni los gimnasios.

No obstante, desde este sábado en Sonora se volvió a abrir la venta de cerveza, no así los espacios para el acondicionamiento físico, lo que ha causado inconformidad entre los dueños de estos negocios, quienes se han visto rebasados por la contingencia.

Algunos ya agotaron sus reservas, pues el cobro de servicios, como agua, luz y arrendamiento, no se detuvieron, lo que les pegó en su economía.


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Y es que la mayoría sólo tiene ingresos por este rubro, pero al ser considerados no esenciales, permanecieron cerrados, consumiendo hasta el “clavo” para casos de emergencia, por lo que cuestionaron el por qué si los gimnasios promueven la salud y el bienestar físico no se les permite abrir, en tanto que a los depósitos ya lo hicieron.

Algunos dueños de gimnasios, tratando de sobrevivir y hacerse de algo de dinero, se dedicaron a comprar y vender aparatos de ejercicio para que la gente se ejercitara en su casa y otros productos, lo que les dejó algo de dinero, pero no como en su negocio, que cobra membresía o asistencia por día.

Argumentaron que muchos de sus clientes acuden por prescripción médica, pues sufren de diabetes y obesidad, sectores de población más expuestos a contagiarse de coronavirus, lo que les resulta incongruente, pues el alcoholismo genera violencia y accidentes.

Otros van porque padecen lesionas musculares o por el simple hecho de tener una mejor condición física, por lo que cuestionaron: “¿por qué no abrir los gimnasios?”.

Además, señalaron que ellos no han recibido apoyos como otros giros, los cuales pueden acceder a recursos federales para sortear la emergencia, por lo que se plantearon la idea de crear un organismo que los englobe y represente, para tocar puertas y ser  objeto de ayuda.