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Gran cantidad de mujeres anhelan ser madres sin dejar de lado su vida profesional, una de ellas es Sonia Leticia Lucero Hernández, quien se desempeña como enfermera obstétrica en el Hospital del Niño y la Mujer.

Por: Alma Aguilar

La licenciada en Enfermería y Obstetricia compartió en este Día de las Madres su día a día. Combinar su profesión con las labores del hogar no ha sido fácil. Su familia está conformada por su esposo y dos jóvenes varones.

Como la mayoría de las enfermeras, Sonia Lucero es bastante hábil para mantener en perfecto equilibrio su profesión con su tarea de ser madre y esposa.

“Durante estos días de contingencia mi familia está sensibilizada a que en estos tiempos no nos visitaremos hasta que se dé la indicación de poder hacerlo. Mi mamá sabe que la cuidamos no visitándola; ella tiene 86 años, por lo que es vulnerable”.

La profesionista de corazón destacó que añora que se acabe esto puesto que extraña reír y abrazar a su madre, hermanos, familia y a sus alumnos y compañeros de trabajo.

“Esto es muy difícil de sobrellevar porque nos limita las relaciones humanas, dejamos de ver y convivir con nuestros seres queridos lo que hace más larga la espera de que se llegue el día de poder volver a estar y abrazar a los nuestros”.

Lucero Hernández este Día de las Madres la pasará con su familia e hijos, quienes desde casa se comunicarán con sus familiares cercanos para felicitarlos y desearles que pasen un bonito día.

Para Sonia (dentro de la contingencia de salud que se vive por el Covid-19) su día a día de trabajo es muy cansado emocionalmente. “Se vive con incertidumbre, pensando en cómo nos va ir en esta etapa de aceleración; todos los riesgos que implica estar en primera línea.

“Mi jornada de trabajo son 12 horas los días sábado, domingo y días festivos, con las medidas de higiene necesarias; usamos cubrebocas, bata y guantes para la atención, siempre traigo conmigo gel antibacterial y un frasco de Lysol”.

Agregó que, al llegar a casa, como medida de prevención se dirige al cuarto de servicio donde se quita zapatos, ropa y las coloca en una bolsa de plástico para separarla del resto. “Me baño y posteriormente saludo a mi esposo e hijos”, finalizó.