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JESÚS CARVAJAL MONCADA
(Promotor cultural)

Cuestionar nuestra estructura social

Entre la gran cantidad de información que surge diariamente acerca de la pandemia del Coronavirus, he leído o escuchado en varias ocasiones que está crisis cambiará gran parte de nuestros esquemas en cuanto a formas de relación con los demás y de percibirnos a nosotros mismos. Se habla en sí de un cambio de paradigmas personales y sociales. Es posible y deseable, si en realidad somos capaces de aprender la lección y ser lo suficientemente conscientes de ello. De lo contrario, cuando la dinámica social se restablezca, la vida cotidiana hará que la crisis sanitaria sea recordada como una terrible experiencia únicamente, sin dejar el impacto suficiente para cambiar nuestra existencia.

A lo largo de los años, la humanidad ha sufrido de fenómenos naturales, como los terremotos, inundaciones, sunamis, sequías y atentados terroristas, que sacuden a la sociedad, pero una vez que la vida continúa, pareciera como si los ciudadanos no esperasen que algo así tuviera oportunidad de volverse a presentar. La cultura de la prevención falta en muchas ocasiones, y aunque es muy difícil predecir con exactitud la ocurrencia de determinados fenómenos, la capacidad de respuesta ante las emergencias es clave para evitar situaciones que lleven a la pérdida de vidas humanas.

Para lograr cambios en el accionar de un país es necesario cuestionar el orden actual en lo económico, político y social, que ha producido una profunda desigualdad entre la población, con las consiguientes diferencias entre las naciones por supuesto, en tanto en las que poseen gobiernos de tipo dictatorial, el control férreo de la economía ha llevado en varios casos a un empobrecimiento de la población, por lo que este cuestionamiento debe a nivel mundial también, donde en un ambiente de respeto a las libertades, se estimule la responsabilidad y el compromiso de gobernantes y gobernados por la protección de sí mismos. En esta dinámica, debe considerarse lo cultural y lo educativo como factores de gran relevancia al darle al ser humano la posibilidad de reflexionar en torno a su condición misma.

Producir ganancias económicas es importante desde luego, pero si sólo una parte mínima de la sociedad se beneficia, mientras la otra apenas obtiene el sustento diario, una crisis como la actual nos deja impactos negativos considerables. Este sistema debe revisarse y cambiarse, al igual que lo referente a los hábitos para la salud que la ciudadanía mantiene hasta el momento. Pandemias como las que vivimos deben llevarnos a generar estrategias creativas para que la recuperación sea más rápida y lograr cambios positivos en materia de salud y economía, entre otros.

DÍA DEL TEATRO

Evidentemente, el día mundial del teatro no pudo celebrarse como se solía hacer, con puestas en escena, conferencias y talleres, principalmente. En medios digitales y televisión hubo presentación de obras y eventos alusivos a ese día. En nuestra ciudad, la compañía La Petaka llevó a cabo una trasmisión en vivo para compartir experiencias, anécdotas y reflexiones. En la ciudad de México, varios productores teatrales, entre ellos Morris Gilbert, uno de los más relevantes, exponen en un video las grandes dificultades que están viviendo como consecuencia del cierre de espacios teatrales. No lo dicen directamente, pero también es un llamado de auxilio para recibir apoyos económicos al igual que otras empresas esperan obtenerlos. Ojalá que en lo cultural no se viva una recuperación más lenta que el común de la sociedad.