Article inline ad

Habían dado 138 años de cárcel a quien fuera llamado “El Asesino de Cumbres”

A casi 14 años de estar en prisión por el asesinato de los niños Peña Coss, Diego Santoy Riveroll ganó un amparo que anuló la sentencia de 138 años; además, se reabrió el proceso para una nueva sentencia, se informó.

Aunque la resolución del Tribunal Colegiado en Materia Penal no deja en libertad a quien fuera llamado “El Asesino de Cumbres”, el magistrado ordenó que este mes se repitan los 7 careos de él con Érika, su ex novia y hermana de los niños, así como con la madre de las víctimas, Tere Coss.

Este procedimiento fue programado para el viernes 28 de febrero, a las 9:00 horas, y quien no se presente será multado con 2 mil 606 pesos.

El resto de los careos son con Azura Peña Coss, hermana de las víctimas; Catalina Bautista, empleada doméstica secuestrada por Duego; Humberto Leal, amigo del agresor; Linda Marentes, secretaria de Tere Coss, y los oficiales de Policía, Juan Humberto Olguín y Diana Patricia Rivera. Al concluir las diligencias, el juez no tiene fecha límite para dictar nueva sentencia.

A su vez, se ordenó que un letrado local emita una nueva condena, pues no hay constancia de que durante los careos estuviese presente la defensa del acusado.

En 2006, los careos fueron públicos y se le permitió a Santoy Riveroll acusar a la familia de los pequeños.

En agosto de 2009, Silvia Raquenel Villanueva Fraustro, abogada de Diego, fue asesinada y era quien llevaba la defensa; no obstante, su despacho continuó hasta la sentencia, dictada en octubre del 2010.

ANTECEDENTE

Diego Santoy Riveroll fue condenado por los asesinatos de María Fernanda, de 3 años, y Érik Azur, de 7, ambos de apellidos Peña Coss; intento de homicidio de Érika, secuestro de la empleada doméstica, así como el robo de un auto de la familia.

Actualmente, Santoy está recluido en el penal de Cadereyta, Nuevo León, donde rehízo su vida y tiene un pequeñito; de recibir nueva sentencia, el máximo que permanecerá tras las rejas son 40 años, contada desde el momento de su detención.