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El tipo amenazó con suicidarse, por lo que fue remitido. La medida causó indignación en redes sociales

Tras amenazar con que se quitaría la vida, Francisco Robledo, asesino confeso de Ingrid Escamilla, joven mujer que fue desollada, podría ser remitido al Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial (Cevarepsi).

No obstante, la medida causó indignación entre tanto en la sociedad, como en legisladores, pues consideraron que ello no era motivo suficiente para enviarlo a ese lugar, pues revictimiza tanto a la occisa, como a sus deudos.

Rebeca Peralta, ex legisladora local de la Ciudad de México y presidenta de la Comisión Especial de Reclusorios en la Asamblea Legislativa destacó que con ello se suaviza la estadía de Robledo en prisión, ya que en el Cevarepsi hay internos enfermos de sus facultades mentales, quienes pasan sus días en terapias con conejos y andando en bicicleta.

“Es totalmente tendencioso que por tan solo decir que se quitará la vida y sin un estudio psicológico, el juez decida mandar a un feminicida que actuó con tal crueldad a un centro de enfermos mentales”, manifestó.

Y subraya: “En todos los penales hay internos que amenazan con suicidarse, a ellos los llevan al psicólogo, no los trasladan a otro penal. Hace falta perspectiva de género en el criterio del juez”.

Ahora bien, señaló, la Fiscalía tiene la obligación moral de agilizar los trámites para determinar la expareja de Ingrid padece de sus facultades mentales; si no es así, debe ser trasladado a una cárcel normal, a fin de garantizar justicia para Ingrid.

Aseguró que la amenaza de suicidio podría manipulación del imputado, no de algo real.

“Si tiene tendencias suicidas, que sea atendido por un psicólogo en el Reclusorio Oriente, no se le puede tener consideración a una persona que cometió ese acto tan cruel”, puntualizó.