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Conforme transcurre la vida vas descubriendo detalles que nunca pensaste ocuparían gran parte de tu atención y de tu corazón. Por: Jesús Huerta Suárez

Siendo un niño, un adolescente y, aún de joven, nunca tomé en cuenta ese abrupto asunto que nos ronda a diario al que llamamos muerte. No. Es hasta cierto punto del existir en que comienzas a tomar en cuenta la presencia de nuestra eterna compañera de viaje. Es cuando comienzas a vivir más plenamente cuando su aspecto se hace notar. Es en estos momentos en que quieres a más gente y la quieres más; al mismo tiempo en que sueles sentirte más satisfecho contigo mismo en que reaparece ante nuestro horizonte esta eterna verdad.
No se trata de sentir miedo precisamente; sentir miedo por la siempre probable falta física de quien amas y de uno mismo no sería sensato, y sólo haría más amargos los momentos que nos quedan ante el inminente desenlace, cuando lo que buscamos es hacer que todos los componentes de la existencia se vayan acomodando de una manera propicia para sentirnos mejor y es en ese momento en que estamos ante la decisión de gastar nuestro capital de la vida feliz, o de perdernos ante la confusión que la duda suele traer.
Estar confiados, pues aunque queramos, nada sabremos, ese es el gran misterio. Dejemos que el amor verdadero por los demás y por nosotros mismos se convierta en la fuente eterna de la vida; sólo con amor y devoción crearemos vínculos eternos con nuestros seres queridos.
De ser preciso, decirle a quien quieres que pase lo que pase siempre estarás con ellos. Démosle confianza a quienes nos rodean de que emprenderemos con la frente en alto el camino que solos habremos de caminar, pero, en el que un día nos volveremos a encontrar, si no en persona, sí en la memoria del corazón.
La vida es tan corta que no vale la pena desperdiciarla en fricciones, peleas y temores, decían Los Beatles, aprovechemos mejor para darnos a brazos llenos y para servir, dos armas muy poderosas que de mucho nos habrán de ayudar en nuestra última batalla. Y no importa si no vivimos atrás nuestra vida bien vivida; no importa el mal que hayas hecho en el ayer, lo que importa es que ahora renazcas y dejes de esperar el mañana para cambiar pues quizá no haya un mañana para ti. Como dicen por ahí: En vida hermano, y no olvides que una vida bien vivida trae una muerte dulce. Y aún es tiempo, si estamos vivos.
Abre de una buena vez tus sentidos y entrégate a la creación de vínculos eternos con quien más quieres. Ellos lo esperan. Tú lo necesitas.

“Vida es lo que tienes ante ti mientras tú te ocupas en otros planes” John Lennon
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